La Liga Nacional de Básquet y su estrecho vínculo con San Nicolás

El torneo que iniciará hoy una nueva edición tuvo entre 1992 y 2008 presencia de clubes nicoleños. En efecto, por siete temporadas compartieron el certamen Regatas y Belgrano, dos de los veinte clubes con mayor cantidad de participaciones. Como si esto fuera poco, el “Nene” Daniel Spurio estuvo hace 40 años en el encuentro que inauguró oficialmente la competencia. Y Julio Ariel Rodríguez es el segundo goleador histórico de la categoría, en la cual cuatro basquetbolistas de la ciudad fueron campeones.

Belgrano ganó el último clásico que se disputó en la Liga Nacional en 2004.

La Liga Nacional acunó a los más grandes jugadores y equipos de la historia del básquetbol argentino. Y fue la cuna de la “Generación Dorada”. El emblemático torneo tuvo entre 1993 y 2008 presencia nicoleña, al punto tal de que a lo largo de siete temporadas compartieron el certamen Regatas y Belgrano, dos de los veinte clubes con mayor cantidad de participaciones.

Cuatro décadas atrás se disputó el partido que inauguró oficialmente la competencia, en el cual jugó el “Nene” Daniel Spurio. En el horario de las 22.00, jugaron en la cancha de Obras Sanitarias la noche del viernes 26 de abril de 1985 San Lorenzo de Almagro y Argentino de Firmat, encuentro que fue elegido por los organizadores para la realización del simbólico “salto inicial” (el primero en comenzar igualmente fue el que Pacífico le ganaría en Bahía Blanca a Atenas de Córdoba por 90 a 82). El ideólogo principal de la Liga, León Najnudel (junto a sus colegas entrenadores José María Caballero y Horacio Seguí y al periodista Osvaldo Ricardo Orcasitas) fue el encargado de lanzar la bola al aire, ante las miradas de Steve Stanford (San Lorenzo) y Leonard Goggins (Argentino), las tres figuras que quedaron inmortalizadas por la foto de esa escena. Por los puntos, el que ganó fue Argentino, que se impuso por 101 a 99 sobre el Ciclón. En esa campaña inicial, el legendario Spurio alcanzaría sus mejores números en el profesionalismo, con promedios de 21.1 puntos en 13 presentaciones (luego jugó en Unión de Santa Fe en 1987 y en Gimnasia de Pergamino en 1988).

El Nene Spurio fue el primer nicoleño en jugar en la Liga Nacional.

Regatas fue la primera de las instituciones de la ciudad en pisar la Liga, a la que llegó en 1992  como subcampeón de la vieja Liga “B” (ascendió tras vencer a Banco de Córdoba  y fue subcampeón, al perder la final con Santa Paula de Gálvez). Se mantuvo durante doce temporadas, con algunas campañas destacadas (sobre todo al comienzo, con un sexto puesto como su mejor ubicación) y otras en las que peleó por la permanencia (de la 98/99 en adelante, estuvo de la mitad de la tabla para abajo). A Belgrano, en general en sus once participaciones ligueras –con planteles más austeros, menos nombres y apostando mucho a su cantera- le tocó pelear por no descender casi siempre. Y vivió su momento más favorable entre 2000 y 2004, llegando a cuartos de final en cuatro ocasiones de manera consecutiva de la mano de Pablo Dastugue. Finalmente, Regatas descendería en la 2003/04 y Belgrano lo haría en la 2006/07 y en la 2007/08. Al Rojo le quedó el triste récord de ser el único equipo en descender dos campeonatos seguidos (luego del primer descenso fue invitado a seguir en la “A” y compró la plaza de Deportivo Madryn). En el medio, durante ocho años protagonizaron inolvidables clásicos de la ciudad.

Regatas y Belgrano tienen más presencias  que clubes que ganaron la Liga como Estudiantes de Olavarría (10), Independiente de General Pico u Olimpia de Venado Tuerto (9), Ben Hur de Rafaela (7) y GEPU (5). Y solo son superados por Atenas de Córdoba (40), Peñarol de Mar del Plata (38), Boca y Gimnasia de Comodoro Rivadavia (36), Ferro (30), Obras Sanitarias (28), Estudiantes de Bahía Blanca y Quilmes de Mar del Plata (26), Libertad de Sunchales (22), Regatas Corrientes (21), Ciclista Olímpico de La Banda (20) y Quimsa de Santiago del Estero (19), Argentino de Junín y La Unión de Formosa (17).

José Fabián “Mocho” Small jugando para Regatas ante Atenas. El santiagueño también fue DT del Náutico. Y jugó para Belgrano en la “A”.

Ninguno de los estuvo cerca de un título. Aunque sí San Nicolás tiene a cuatro jugadores que fueron campeones (rubro que lidera Leonardo Gutiérrez con diez campeonatos ganados, en cinco clubes distintos). Se trata de Víctor Baldo (con Estudiantes de Olavarría en 2000 y 2001), José Defelippo (con San Lorenzo de Almagro en 2021 y con Boca Juniors en 2024), Patricio Rodríguez (con Boca en 2007) y Nicolás Ferreyra (con Regatas Corrientes en 2013), en una lista selecta en la que podría incluirse al juvenil ramallense Martín Torriani (jugó para Boca en sus títulos en 2024 y 2025). Y también un hombre nacido aquí fue campeón como DT. Se trata de Horacio Seguí, que ganó dos ligas. El ex jugador de La Emilia y de la selección local que ganara el Provincial de 1977 –criado y formado en Firmat- festejó con Olimpia de Venado Tuerto (1995/96) y con Atenas de Córdoba (2001/02). Un ex DT de Regatas tiene el mejor registro en cuanto a títulos obtenidos (Sergio Hernández suma 6, por encima de los cinco de Julio Lamas y de los tres de Rubén Magnano), mientras que Daniel Maffei fue subcampeón con Libertad de Sunchales. El Loro registra 130 triunfos y 185 de sus pasos por Belgrano, Andino de La Rioja, Libertad, Quilmes de Mar del Plata, Atlético Echagüe de Paraná y Argentino de Junín. Sin contar a Seguí, es el segundo entrenador de San Nicolás con mayor cantidad de juegos, detrás de Pablo Dastugue (récord de 151-194), quien dirigió a Belgrano, Obras Sanitarias y Argentino de Junín. Ariel Amarillo (57-102) se desempeñó en Regatas, Belgrano y Estudiantes de Olavarría. Horacio Castro jugó primero, y luego, diez años más tarde, dirigió a Regatas en su última incursión por la elite (22-30). Interinamente se calzaron el buzo de técnico Jorge Acosta (en Regatas en 1993, con un saldo de 6-8), Nicolás Arámburu (en 2004, con una marca de 2-1) y Ángel Cachari (0-2, en 2004 y 2005). El último de los nicoleños en ser DT en la Liga Nacional fue Manuel Córdoba. En 2022/23 dirigió 22 partidos a Quimsa de Santiago del Estero (15-7).

Pablo Prigioni en la primera temporada de Belgrano en la elite en 1997, marcado por Eduardo Dominé de Quilmes de Mar del Plata en cancha de Defensores de Villa Ramallo.

Récord

Regatas tiene en su haber el récord (compartido con Olimpia de Venado Tuerto) como el equipo que mayor cantidad de puntos anotó en un partido en la historia de la Liga Nacional con 151 puntos. Se los anotó en la edición 2000/01 a Belgrano de Tucumán en su victoria por 151 a 52, diferencia que también estableció una marca histórica para la competencia. En ese encuentro, al mismo tiempo, Regatas convirtió 60 dobles, otro récord que le pertenece.

El Lunguito, un referente

Más allá de lo que lograron a nivel clubes Regatas y Belgrano, si en San Nicolás se habla de Liga Nacional otra referencia ineludible es Julio Ariel Rodríguez. El Lunguito disputó un total de 19 temporadas en la máxima categoría, totalizando 808 partidos. Con esta marca, el emiliano se ubica entre los quince jugadores que mayor cantidad de presencias registran en la “A”. Sin embargo, el dato que más destaca el paso del alero por la Liga es el que dice que es el segundo goleador histórico, con 16252 puntos anotados (promedio de 20.1 por juego), solo superado por Héctor “Pichi” Campana que tiene 17359. Además Rodríguez tiene el mayor registro de la historia en dobles convertidos, está segundo en libres lanzados y libres convertidos (detrás de Campana en ambas tablas) y se ubica noveno en el apartado de rebotes totales (con 3834).

En 1990, el año del Mundial de Argentina que jugaría, el oriundo de La Emilia fue elegido el Jugador Más Valioso de la Liga, tras haber alcanzado un promedio de 20.5 puntos y 4.1 rebotes actuando para Gimnasia de Pergamino. Antes había debutado en Pacífico de Bahía Blanca. Y después jugaría en Olimpo de Bahía Blanca, Boca Juniors, regresó a Gimnasia de Pergamino, pasó una década entre Regatas y Belgrano y su último club fue Argentino de Junín, en donde se retiró en 2005.

Julio Ariel Rodríguez en acción con la camiseta de Belgrano. Antes había jugado en Regatas con gran suceso.

Entre los jugadores distinguidos por la organización del torneo o bien por la prensa especializada por sus desempeños, en la temporada 2000/01 a Víctor Baldo se lo consideró el Mejor Sexto Hombre del torneo,  en el cual fuera campeón su equipo, Estudiantes de Olavarría. Baldo –que se inició en Somisa y luego pasó a Regatas, con el que debutó profesionalmente- en esa liga en 55 partidos promedió 12.6 puntos, 4.9 rebotes y 1.2 robos. Por otro lado, en 2019, el juvenil formado en Belgrano, Víctor Fernández (por entonces de 18 años), fue elegido como la Revelación después de haber promediado 9.8 puntos, 3 rebotes, 2.2 asistencias y 27.6 minutos a lo largo de los 37 partidos que afrontó en Quilmes de Mar del Plata.  El propio Fernández recibió el mismo reconocimiento que Baldo en 2023, como Mejor Sexto Hombre (11.2 puntos, 2.6 rebotes y 2.5 asistencias con Platense). El base surgido en Belgrano estará en el campeonato que arrancará hoy, como refuerzo de San Martín de Corrientes. A su vez, José Defelippo integrará el plantel de Ferro.

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