Penoso viernes vivió una familia de barrio San Martín en horas del mediodía. Mientras la dueña de una casa ubicada en calle José Núñez esquina Gil Medina, a una cuadra de la Secundaria N° 23, se encontraba en el Hospital San Felipe, su vivienda comenzó a arder en llamas. Dentro de la misma estaban sus dos nietos, afortunadamente salieron ilesos. Durante el sábado y el domingo, muchos nicoleños se percataron del llamado a la solidaridad que estaba pidiendo a gritos esta familia y ya recibieron donaciones. Sin embargo, aún no es suficiente ya que las pérdidas fueron totales.

De la Redacción de El Norte
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Dolor es el sentimiento que mejor describe la situación que debió pasar una familia de la zona norte de la ciudad. En inmediaciones de barrio San Martín, específicamente en calle José Núñez esquina Gil Medina, una familia perdió absolutamente todo por un incendio que se desató en el interior de su hogar.
EL NORTE estuvo en el lugar de los hechos donde pudo ver cómo las llamas se devoraban las paredes levantadas con chapas y maderas. Afortunadamente, los dos niños que estaban dentro de la vivienda no resultaron heridos. Por otro lado, su mascota, un conejo, debió ser rescatado por los bomberos cuando arribaron al lugar tras escuchar sus gritos desesperados que hasta se pensó que había una persona dentro. Con heridas leves, esos niños podrán seguir disfrutando de su animal doméstico.
Pero, tal cual había documentado este medio que estuvo presente en el lugar de los hechos, las llamas arrasaron con todo. Desde electrodomésticos hasta ropa, las pérdidas fueron totales y sin piedad. Esto motivó a muchos nicoleños a colaborar con la familia en cuestión y durante el fin de semana se les donaron alimentos, ropa, calzado y hasta un colchón de una plaza.
Por el momento esto ayuda a que de a poco salgan adelante, aunque aún se necesitan más donaciones.
Las donaciones

Muchas de las donaciones ya entregadas fueron de parte de la ONG Jóvenes Valientes, quienes además tienen varios merenderos en la ciudad y, poniendo dinero propio y con ayuda de la gente, le dan de comer a muchas familias de San Nicolás. Cuando se enteraron de lo que había ocurrida en barrio San Martín, no dudaron en ofrecerles ayuda y consiguieron varios artículos que son de extrema necesidad.
Concretamente, se estarían necesitando materiales para la construcción de una nueva vivienda, ropa, calzado para toda la familia, alimentos y algunos electrodomésticos de primera necesidad: tales como cocina o una heladera. Esto como mínimo, la simple idea de saber que se debe empezar desde cero es terrible.
En la familia son cinco personas: dos nenes de cuatro y seis años, un adolescente y la madre con su marido. Varios vecinos de la ciudad están recolectando mercadería para que puedan comer y, lo más importante para este grupo familiar, son los materiales para poder reconstruir lo que el fuego se llevó.
El incendio
La magnitud del incendio fue desesperante. En tan solo cuestión de segundos, una nube negra tiñó el cielo de la ciudad. La zona norte quedó paralizada y al menos un grupo de 40 personas estaban viendo una casa arder en llamas. Un patrullero que circulaba por el lugar, y que estaba cerca del hecho, fue el primero en aparecer en pos de ayudar a quienes pudieran estar dentro.
Con las personas a salvo y la llegada de los bomberos, se empezó a intentar mitigar el fuego que estaba absorbiendo el hogar de una familia. También, vecinos y amigos de las personas damnificadas agarraron baldes con agua para intentar ayudar a los bomberos que se encontraban trabajando contra reloj.
“Cinco minutos tardó en prenderse todo y quemarse por completo”, manifestó un vecino de la familia a EL NORTE cuando este medio arribó al lugar. “No había forma de salvar nada y era muy peligroso volver a meterse para intentar recuperar algo”, añadió.
La dueña de la vivienda, entre lágrimas, angustia y dolor, pudo asegurar a este diario que “yo llegué cuando mi casa ya estaba así, casi en cenizas. Me encontraba en el hospital porque tengo a mi nieto internado. Por suerte todos los que estaban adentro están sanos y salvos”.
Hoy podemos decir que tenemos una sociedad solidaria. Que cada vez que hubo un hecho de esta magnitud, siempre hubo nicoleños detrás intentando ayudar a que las cosas sean menos feas.

