Según diversos estudios, las mujeres representan menos del 20% de las personas empleadas en este tipo de trabajos de mensajería, cadetería y traslados (altamente masculinizados), por otras brechas como la cantidad de horas destinadas al cuidado no remunerado o la posibilidad de acceder a un vehículo propio.

De la Redacción de EL NORTE
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Si bien la economía de plataformas crece como opción en Argentina y en el mundo por la pérdida de puestos de empleos formales y por la necesidad de reforzar los ingresos, la incorporación a este mercado es desigual. Según un informe de Perfil sobre la problemática, la participación de las mujeres es todavía muy baja: representa, de acuerdo el estudio que se tome como referencia, entre el 13% y el 16% del total. El Observatorio Laboral de las Américas explica que las razones son varias: “trabajo reproductivo, acoso sexual, poco acceso a compra de motocicletas y automóviles, restricciones de movilidad, ausencia de licencias de conducir, entre otros”.
En definitiva, la brecha de participación de las mujeres –no solamente en Argentina sino en América Latina en general– está condicionada por otras brechas y diferencias de género, como la posibilidad de acceder a un vehículo o una licencia de conducir o la cantidad de horas destinadas al trabajo de cuidado no remunerado.
EN ARGENTINA
Sobre la situación específica de Argentina, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) explica que las personas empleadas en servicios de mensajería que se desempeñan a través de plataformas digitales en la Ciudad de Buenos Aires son, básicamente, una población joven, con una marcada presencia de varones. “Sólo el 13% de los trabajadores encuestados eran mujeres, cuya participación se observa principalmente en los rangos etarios más jóvenes. Esta presencia tiende a disminuir en las franjas de edad en las que normalmente se concentran las responsabilidades de cuidado”.
En este tipo de actividades las mujeres trabajan menos horas por día y menos días por semana que sus colegas varones. “Resulta llamativo el bajo porcentaje de mujeres que trabajan de noche, lo que podría explicarse por la necesidad de combinar la actividad con responsabilidades de cuidado y/o por el deseo de evitar los riesgos de seguridad asociados con el horario nocturno”, aclaran.
La cantidad de horas trabajadas también explica la brecha de ingresos: las ganancias semanales de los varones son mayores porque dedican más tiempo a esa tarea remunerada, aunque las mujeres completan en promedio un mayor número de pedidos por hora.
El Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) también realizó un análisis sobre el sector en el país, e incorporó una división por plataforma: las mujeres son el 16% del total en algunas como Pedidos Ya, mientras que en Cabify o Uber representan el 2% y el 4% respectivamente.

