El rover Perseverance encontró en el cráter Jezero nódulos minerales y materia orgánica que podrían ser evidencia de procesos biológicos en Marte. Aunque no se descarta un origen químico, el hallazgo es el más prometedor hasta ahora.

Desde 2020, el rover Perseverance recorre el cráter Jezero en el planeta Marte en busca de signos de vida pasada. Allí, donde hace 3.800 millones de años desembocaba un río en un lago marciano, el robot de la NASA recolectó muestras con minerales y materia orgánica que podrían ser biofirmas.
Los hallazgos provienen de una zona conocida como Neretva Vallis y de formaciones como Bright Angel, en el denominado Cañón Zafiro. Según los investigadores, estas rocas sedimentarias contienen arcilla y limo, excelentes preservadores de vida microbiana en la Tierra, además de carbono orgánico, fósforo, azufre y óxidos de hierro.
Minerales asociados a procesos biológicos
Entre los compuestos detectados aparecen la vivianita y la greigita, minerales que en la Tierra se forman habitualmente por acción de microorganismos. Joel Hurowitz, investigador principal del estudio, explicó: “Los microbios están consumiendo la materia orgánica en estos entornos y produciendo estos nuevos minerales como subproducto de su metabolismo”.
Además, se identificaron manchas verdosas y nódulos en las rocas que recuerdan patrones biológicos. Para los científicos, la combinación de compuestos hallada podría haber sido una fuente de energía para el metabolismo microbiano en Marte.
Sin embargo, la cautela domina el análisis. “La razón por la que no podemos afirmar que esto sea más que una posible biofirma es que existen procesos químicos que pueden causar reacciones similares en ausencia de biología, y no podemos descartarlos por completo basándonos únicamente en los datos del rover”, advirtió Hurowitz.
El hallazgo más prometedor en la búsqueda de vida marciana
La NASA destacó que este descubrimiento es lo más cerca que se ha estado de confirmar vida en Marte. Sean Duffy, administrador interino de la agencia, aseguró: “La identificación de una posible biofirma en el Planeta Rojo es un descubrimiento revolucionario que ampliará nuestra comprensión de Marte”.

Los científicos reconocen que las respuestas definitivas llegarán cuando las muestras recolectadas sean analizadas en laboratorios terrestres. Solo entonces podrá saberse si los minerales y compuestos detectados son producto de la biología o de procesos puramente químicos.
Mientras tanto, Perseverance continúa explorando el cráter Jezero, revelando que, bajo la superficie roja y silenciosa del planeta, todavía puede latir la memoria de antiguos microorganismos.

