Patricio Rodríguez: “Ya no me afecta ser un ex basquetbolista”

En una amena y entretenida entrevista que brindó el martes en La Deportiva (Diario EL NORTE YouTube), Pato repasó su larga carrera como basquetbolista profesional, tras haberse retirado a fines del año pasado. El viernes fue homenajeado por el Club de Regatas, en donde debutó y se despidió como jugador.

El viernes Club de Regatas le brindó un merecido reconocimiento a Patricio Rodríguez en la previa del partido ante Costa Brava de Gral. Rodríguez por el Prefederal Bonaerense. El escolta se retiró del básquet a fines del año pasado a los 40 años tras veinticinco temporadas en el profesionalismo, habiendo jugado las últimas cuatro en el Náutico, con el que había dado sus primeros pasos con la anaranjada. Se le hizo entrega de un presente en primer lugar y posteriormente se le obsequió un cuadro con la actual camiseta de los regatenses con su número 6, recibiendo el cálido aplauso del público que asistió al encuentro y el afecto de sus ex compañeros, del cuerpo técnico y de los dirigentes que tuvieron esta iniciativa de reconocer su trayectoria y su hombría de bien. Esos valores quedaron también reflejados en una amena y entretenida entrevista que brindó el martes en La Deportiva (Diario EL NORTE YouTube), charla en la que repasó su larga carrera.

En primer lugar, Rodríguez confesó: “Ya no me afecta ser un ex basquetbolista, porque estoy bien como estoy. La decisión se dio en un momento raro tanto en lo personal como en lo deportivo, lo que me ayudó a que la transición hacia el ex jugador no fuese tan dura”. “Estoy feliz ahora, como persona, como padre y como marido”, agregó el nicoleño, marcando luego que “en el básquet de hoy en día podría haber jugado hasta los 50”.

Cabe recordar que el de Rodríguez fue un adiós forzado, debido a que su despedida se dio en medio de la sanción que le había aplicado la Confederación Argentina a Regatas. A propósito de ello reconoció: “No fue la forma de retirarme que había imaginado, por toda la incertidumbre que hubo en esos meses. Fue horrible el contexto, en lo anímico. Nos ayudó a pasar esa situación el gran grupo que hubo”. “Algo feo y triste, por el daño que le hizo esa sanción al club en todos los aspectos”, recordó con pena.

Como contrapartida, repasó su debut, un 20 de octubre de 2000 en el viejo estadio de Regatas ante Estudiantes de Bahía Blanca. Y detalló: “Fue hermoso el debut, porque estaban todos en el partido; mi familia, mis amigos, mi gente, con la que estaba todo el día. Tuve de compañeros a Maxi Stanic, el Lungo (Julio Ariel Rodríguez), Ángel Caballero, (Ryan) Perryman, Melvin Johnson, Juan Iglesias, (Martín) Pasquinelli, Matías Chahab, el Patito (Rodrigo) Martínez, (Matías) Loyola y (Gustavo) Simonella”. “Y la primera vez que vi mi apellido impreso en la camiseta, en la temporada siguiente, en el primer partido, con Libertad en Sunchales –rememoró-, fue un sueño. Mi papá, que viajaba como Delegado, tuvo que salir del vestuario porque se largó a llorar”.

Tras esa aparición fulgurante en Regatas, y después de haber disputado en Grecia el Mundial Juvenil con la Selección argentina, Rodríguez emigró a Europa, con 18 años. “Fueron difíciles los primeros meses en Italia, me costó la adaptación porque era muy chico e inmaduro. Me la pasaba hablando por teléfono a Argentina”, apuntó, al recordar el paso que tuvo entre 2003 y 2006 jugando en Roseto, Scafati y Premiata Montegranaro (ascendería a la A en 05/06). Respecto de esa vivencia, Rodríguez sostuvo: “Las malas decisiones que tomé me costaron la proyección que tenía en esa época.  Creo que desde lo deportivo fue una mala decisión, porque venía de tener una buena actuación tanto en Regatas como en el Mundial”. Por el contrario, valoró lo que experimentó muchos años más tarde en Bolivia, en 2017. “Sí fue una de las mejores decisiones cuando fui a jugar en un receso a Bolivia, en donde la pasé muy bien en Oruro, con gente educada, trabajadora y respetuosa, que me trató como si fuera de la familia. Es un nivel de juego muy inferior al nuestro, pero me di cuenta tarde de aprovechar esas opciones”, manifestó.

Campeón de la Liga Nacional con Boca en 2007 y con pasos por Obras, El Nacional de Bahía Blanca, Ben Hur de Rafaela, Sionista de Paraná, Deportivo Viedma, San Martín de Corrientes, Monte Hermoso Basket, Ciclista Juninense, Lanús, Estudiantes de Olavarría (en dos ciclos) y Unión de Santa Fe, Rodríguez hizo un balance de lo que fue su vida dentro de una cancha. En ese sentido, analizó: “En lo deportivo, tuve varios picos altos, que no supe capitalizar o que no coincidieron con un buen momento del equipo en el que estaba. Creo que mi primer año en Estudiantes fue muy bueno, lo mismo en Unión. En lo estadístico lo mejor lo tuve en El Nacional y en Ben Hur, si bien nunca le dio bola a los números”.

Y destacó lo vivido fuera de las canchas. “Tengo muchos amigos del básquet, ex compañeros y también ex rivales. Y además amigos por fuera del básquet de ciudades en las que fui a jugar. Hasta el día de hoy hablo con la gran mayoría”, expresó Pato, quien, de todas maneras, indicó: “Regatas es mi club, son mis colores. Cuando volví a San Nicolás, si Regatas no hubiese tenido básquet me hubiese retirado antes”. “No fue el retiro que quería, pero se dio que lo pude hacer en mi club”, sentenció Rodríguez, habiéndose llevado no solo un sinfín de recuerdos para siempre a lo largo de su extenso derrotero como deportista, sino también el afecto de todos los que tuvieron la posibilidad de conocerlo. Y que seguirán disfrutando de su grata compañía.

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