El Gobierno aprobó la solicitud de LATAM para cubrir la ruta Santiago – Brasil – Buenos Aires, en el marco de la flexibilización del mercado aerocomercial.

El Gobierno nacional autorizó a LATAM a operar vuelos regulares internacionales de pasajeros y carga en la ruta Santiago de Chile – Brasil – Buenos Aires (Ezeiza), con retorno por el mismo itinerario. La medida fue oficializada este martes mediante la Disposición 28/2025, publicada en el Boletín Oficial.
La compañía chilena había presentado un pedido formal para cubrir la ruta, que involucra tres de los principales polos de conectividad aérea de la región. El expediente fue evaluado por la Dirección Nacional de Transporte Aéreo (DNTA) de la ANAC, que dictaminó la idoneidad técnica y operativa de la aerolínea.
Un aval técnico y acuerdos bilaterales
El subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Adrián Gómez, firmó la disposición que confirma que LATAM cumple con los requisitos legales de la normativa argentina y los convenios internacionales. El aval se apoya en acuerdos bilaterales entre Argentina y Chile, así como en actas de negociación de 1996 y 2002 que habilitan este tipo de servicios combinados.
“Resulta necesario dictar la norma administrativa que otorgue los servicios solicitados a favor de la compañía aérea de la República de Chile, de conformidad con lo convenido a nivel bilateral”, señala la disposición oficial. La autorización es interpretada en el sector como un avance en la integración aerocomercial del Cono Sur, con Brasil como escala estratégica.
Un cambio en la política aerocomercial
La medida se suma a la Resolución 567/2025 de la ANAC, que introdujo un esquema de tramitación simplificada para vuelos nacionales e internacionales. Con este cambio, las aerolíneas solo deben notificar electrónicamente a la autoridad aeronáutica, que tendrá plazos acotados para responder. Si no lo hace, el vuelo quedará automáticamente habilitado.
El nuevo sistema busca reducir costos administrativos, agilizar procesos y brindar mayor previsibilidad a las empresas. Para aerolíneas extranjeras, como LATAM, se mantiene la obligación de presentar certificados de operación, aeronavegabilidad y seguros actualizados, además de informes sobre cancelaciones o reprogramaciones.
El impacto esperado es doble: ampliar la oferta de vuelos internacionales con nuevos operadores y rutas, y digitalizar un sistema históricamente burocrático. Para LATAM, la autorización significa reforzar su red de conexiones regionales. Para Argentina, implica mayor competencia, nuevas frecuencias y potenciales mejoras en precios y servicios para los usuarios.

