El running fue ganado fuerza entre las mujeres, logrando transformarse en una actividad de superación personal y conexión. En nuestra ciudad, este fenómeno se refleja en el aumento de corredoras y la formación de equipos que impulsan el deporte como una experiencia colectiva y motivadora.

De la redacción de EL NORTE
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En los últimos años, el running ha dejado de ser considerado un deporte mayoritariamente masculino o solitario, para convertirse en una actividad que une a miles de personas alrededor del mundo, especialmente a mujeres. Este fenómeno, visible a nivel global, también llegó con fuerza a San Nicolás, donde el número de corredoras aumentó de manera significativa. Strava, la plataforma líder para deportistas, destaca un dato revelador. Desde la pandemia, la participación femenina en el running experimentó un crecimiento sin precedentes, y nuestra ciudad no es ajena a esta tendencia.
La transformación del running en los últimos años fue impresionante. En lugar de ser una práctica reservada para los corredores experimentados o aquellos que buscan competir a nivel profesional, se convirtió en una actividad accesible para personas de todas las edades y niveles. Y lo más notable, es que las mujeres han sido protagonistas de esta evolución.
Según un informe de Strava, España lideró el ranking con un aumento del 44% en la participación femenina en el running. Lo más interesante es que ya no se trata solo de hacer ejercicio; correr se convirtió en un medio para superar desafíos personales, conectar con otras personas y formar parte de una comunidad.
En San Nicolás se observan varios factores que sostienen este crecimiento. Entre ellos, la creación de equipos y grupos de running, tanto en gimnasios, como en clubes y entrenadores particulares. Esto ha hecho que las mujeres encuentren un espacio cómodo y motivador para practicar esta disciplina. El apoyo mutuo y la camaradería entre las corredoras es fundamental para muchas de ellas, quienes, además de mejorar su condición física, disfrutan de la energía positiva que se genera al correr en grupo.
Testimonios sobre cómo el running ha cambiado la vida de muchas mujeres abundan. Noe, por ejemplo, de 29 años, forma parte del team Athenas Gym y cuenta: “Empecé a correr hace un año. Siempre me interesó hacer deporte, pero fue ver a otras personas corriendo lo que me dio el impulso para probar. Al principio, la motivación era el bienestar que sentía después de cada entrenamiento. Hoy, mis metas han crecido, y tengo un equipo que me acompaña en cada nueva aventura. El running, para mí, es vida. Es un proceso constante de superación que no solo involucra el cuerpo, sino también la mente”.
Por otro lado, Belu, de 30 años, también compartió su historia de cómo comenzó en el running de montaña: “Fue en 2023, en medio de un trekking en Mendoza, cuando decidí que quería correr en la montaña. No conocía el Trail Running en ese entonces, pero la experiencia me motivó tanto que, al regresar a San Nicolás, comencé a entrenar para este tipo de carreras. Correr me enseñó a conocerme a mí misma, a mis límites, y a superarlos. Hace dos años que no dejo de correr, y este año me uní al equipo De Fondo Team, donde no solo entreno, sino que disfruto de una comunidad que comparte la misma pasión”.
Claramente, el running dejó de ser solo un ejercicio físico para convertirse en una actividad social que fortalece lazos y crea comunidades. En San Nicolás, en los equipos de running no solo entrenan juntas, sino que también se apoyan emocionalmente, se motivan mutuamente y celebran los logros de cada una. La popularidad de las carreras en grupo creció, y muchas mujeres ahora encuentran en estos eventos la oportunidad de compartir su pasión por el deporte.
“La motivación social es algo que realmente se siente en los entrenamientos y en las carreras. No es solo el logro personal lo que cuenta, sino también cómo el grupo te acompaña a lo largo del proceso”, relata Noe.
A nivel mundial, el impacto de la pandemia fue un factor clave en la transformación del running. Si bien el deporte ya estaba ganando popularidad, fue durante el confinamiento que muchas personas, buscando una actividad para mantenerse activas, empezaron a correr. En San Nicolás, al igual que en otras partes del mundo, el número de corredores aumentó, y las mujeres encontraron en el running una forma de liberar estrés, conectarse con la naturaleza y sentirse más saludables.
La participación femenina en el running no solo está en auge, sino que llegó para quedarse. En este sentido, las marcas deportivas ya han comenzado a adaptar sus productos para responder a las necesidades de las mujeres corredoras, desde calzado especializado hasta ropa deportiva diseñada específicamente para ellas. Incluso, ya hay eventos y competiciones pensadas exclusivamente para mujeres.

