El fallecido Pontífice relató el año pasado un presunto pedido de coimas. El escándalo judicial actual apunta al Presidente, su hermana Karina y funcionarios cercanos.

En las últimas horas volvió a circular un video del fallecido papa Francisco, grabado durante un encuentro con movimientos sociales, en el que relataba un presunto pedido de coima en el Gobierno de Javier Milei. El material se viralizó tras el escándalo por los audios de Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
En las imágenes, Francisco contaba que el secretario de un ministro le pidió un soborno a un empresario tras aprobar un proyecto. “¿Y para nosotros, cuánto?… ¿y para nosotros, cuánto?”, relató el Pontífice antes de advertir: “El Diablo entra por el bolsillo”. La coincidencia entre lo narrado y las denuncias actuales generó un fuerte impacto en redes.
La denuncia en Comodoro Py
En paralelo, una denuncia por corrupción ingresó en los tribunales de Comodoro Py, apuntando a un presunto esquema de “cobro y pago de coimas” en la adquisición de medicamentos. La presentación involucra al presidente Javier Milei, a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y a otros funcionarios.
El abogado Gregorio Dalbón acusó delitos de cohecho, administración fraudulenta, desvío de fondos y asociación ilícita. Según el escrito, los hermanos Milei serían beneficiarios directos del esquema, mientras que Martín Menem y Diego Spagnuolo habrían actuado como intermediarios.
El rol de Suizo Argentina
La denuncia sostiene que la droguería Suizo Argentina funcionaba como canal para el cobro y distribución de coimas. En los audios atribuidos a Spagnuolo se describe un sistema de retornos de hasta el 8% con laboratorios proveedores del Estado.
“De lo que cobran de medicamentos tenés que poner el 8%, lo tenés que traer a la Suizo y nosotros lo subimos a la Presidencia”, habría dicho Spagnuolo. Según el escrito, detalló que “a Karina le llega el 3% y el 1% se va en la operatoria”, confirmando la supuesta participación de la secretaria general en el esquema.
La acusación también menciona mensajes y contactos directos entre Spagnuolo y el entorno presidencial, lo que refuerza la sospecha sobre la existencia de un mecanismo de recaudación ilegal institucionalizado.

