Los titulares de las empresas Laboratorios Ramallo SA y HLB Pharma, clausurados recientemente por disposición de la ANMAT, también eran dueños de Apolo: un laboratorio que explotó en 2016 en el barrio rosarino de Tablada, en un episodio que dejó al desnudo una cadena de irregularidades. Fue luego de aquel lamentable incidente que la cuestionada firma resolvió mudarse a Ramallo, a través de gestiones de Mauro Poletti, quien en aquel momento atravesaba su primer mandato como Intendente del distrito.

La clausura de los laboratorios HLB Pharma y su planta en Ramallo por parte de la Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (Anmat), después de que se detectara la producción y distribución de un lote de fentanilo contaminado, puso otra vez bajo la lupa a sus titulares: Ariel García Furfaro y Jorge Salinas.
Según recordó el medio rosarino La Capital, ambos nombres se hicieron conocidos en aquella ciudad del sur santafesinio después de un oscuro siniestro. En 2016 eran los responsables del laboratorio Apolo, que elaboraba los sueros medicinales que utilizaban hospitales públicos y privados de todo el país.
En julio de ese año, la caldera del laboratorio rosarino ubicado en Alem al 2900 sufrió una explosión por “acumulación de vapor” y salió despedida a gran velocidad y con muchísima fuerza produciendo daños en varios edificios de esa cuadra del barrio Tablada.

Tras el siniestro, la fábrica de sueros no volvió a abrir en Rosario. Sus dueños decidieron mudarla. Gestión de Mauro Poletti mediante (entonces en ejercicio de su primer mandato como Intendente de Ramallo), García Furfaro encontró abiertas de par en par las puertas del parque industrial Comirsa. Allí la empresa sería relanzada, aunque ahora con nuevo nombre: Laboratorios Ramallo.
Sólo un mes y medio después de la explosión del laboratorio Apolo en Rosario, uno de sus accionistas anunciaba la apertura de una fábrica similar en Ramallo, que también producirá suero fisiológico. “Somos gente joven, con tres años en el rubro, con varios laboratorios y vimos la necesidad de abrir uno nuevo”, sostenía Ariel García Furfaro, referente del grupo, en una rueda de prensa en la que se presentó junto al intendente de Ramallo, Mauro Poletti.
Eran los primeros días de agosto de 2016 y García Furfaro indicaba que la nueva planta “se llamará Laboratorio Ramallo”, se excusaba de precisar el monto de la inversión a efectuar por “el momento que vive el país” y estimaba que generaría entre 200 y 350 puestos de trabajo.
En marzo del año siguiente, Poletti volvería a recorrer la empresa, ya lista para su inauguración. De la visita participaban también el entonces diputado provincial Andrés Quinteros y Jorge Salinas, socio de García Furfaro, y director del laboratorio Apolo entre 2005 y 2012.

