El psicoanalista, periodista y actor Pablo Zunino advirtió sobre los efectos de la desregulación del odio en la sociedad

El psicoanalista, periodista y actor Pablo Zunino advirtió que “cuando un presidente se comporta como un púber enojado, infantiliza a la sociedad y habilita a que todos descarguemos odio sin límites. Eso es peligrosísimo: se legitima la crueldad en nombre de la sinceridad”.
Zunino sostuvo que la figura presidencial no solo define un rumbo político, sino también un clima social. “Si el líder máximo se presenta como alguien que puede insultar, degradar y violentar, esa conducta se valida y se replica. Se produce una especie de contagio colectivo”, señaló.
La desregulación del odio
En diálogo con Splendid AM 990, el periodista retomó la tesis de su texto La desregulación del odio, donde analiza cómo se naturalizó la crueldad en la esfera pública. “Treinta años de televisión montada en el verdugueo del otro, realitys y redes que premian lo más odioso fueron preparando el terreno. Hoy los liderazgos más extremos lo encarnan y lo multiplican”, remarcó.
Desde esa perspectiva política, Zunino retrocedió a lo íntimo para resaltar el papel de la infancia como base en la construcción de valores, deseos y límites. “La infancia es corta, pero deja huellas para siempre: la forma de gozar, de vincularse, de poner frenos. Freud lo llamó la etapa de su majestad el niño, cuando el chico necesita ser el centro del mundo, pero también aprender que no lo será siempre”, explicó.
Infancia, sociedad y resistencia
El psicoanalista alertó sobre las problemáticas actuales que atraviesan a niños y adolescentes. “Estamos viendo un aumento de autolesiones, intentos de suicidio, violencia escolar y consumos problemáticos. Eso no es ajeno al clima de odio y desamparo que circula en la sociedad”, indicó.
Como contrapunto, destacó la importancia de los gestos cotidianos. “Dedicarles tiempo a los chicos, jugar, leerles, compartir momentos. Eso fabrica recuerdos que quedan grabados para siempre. Nueve de cada diez actores que entrevisto dicen que su vocación nació en esos juegos de infancia. Recuperar lo lúdico es también una forma de resistencia frente a la desregulación del odio”, concluyó.

