El base se prepara para disputar el Prefederal Bonaerense con Regatas, a dónde regresó después de su paso forzado, aunque fructífero, por Independiente de Gral. Pico. “Tomo esto como una nueva oportunidad, para disfrutar y darle un lindo cierre a mi carrera”, confesó.

De la Redacción de EL NORTE
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A los 40 años, y tras casi veinticinco en el profesionalismo, Nicolás Ferreyra se mantiene pleno y vigente, en lo físico y en lo basquetbolístico. Tras el duro golpe sufrido diez meses atrás -cuando la Confederación Argentina excluyera por tiempo indeterminado a Regatas de sus competencias oficiales- el experimentado jugador debió dar vuelta la página y buscar nuevos rumbos, mientras se preparaba para sus últimos piques, en su ciudad natal y cerca de sus afectos. “La vida nuestra es una constante reinvención. El deportista profesional debe adaptarse a estos cambios y siempre tener desafíos. Lo que nos tocó vivir fue una adversidad y barajar y ver cómo se seguía. A mi edad, y a la altura de mi carrera, fue un golpe”, confesó Nico en diálogo con EL NORTE, en medio de la presentación de su plantel que los regatenses llevaron adelante el martes de cara a su participación en el Prefederal Bonaerense (cuyo debut está previsto para este viernes a las 21.00 en casa ante La Emilia por el Grupo D).
Fue su vuelta a la institución, luego de su forzado, aunque fructífero, paso por Independiente de General Pico en la reciente Liga Federal. Allí el Cachorro en diecisiete encuentros promedió 14.3 puntos, 2.3 rebotes, 2.8 asistencias y 28 minutos de juego.
Al ser consultado acerca de las últimas vivencias que debió afrontar, el base comentó: “Fue difícil lo que me pasó, pero habla bien de mi versatilidad y de mi manera profesional de adaptarme a ese cambio. En algún momento pensé en no seguir jugando, después de todo esto”. “En ese momento fue que después de haber jugado más de veinte años al básquet me fijé que merecía tener otro cierre de carrera –destacó-, jugando y compitiendo, dando lo mejor dentro de la cancha, como siempre lo hice”. “Después tendré que ver hasta dónde me va a dar el cuerpo”, apuntó el ex Belgrano, campeón de la Liga Nacional y de la Liga Sudamericana con Regatas Corrientes y del viejo TNA con Quilmes de Mar del Plata.
Si bien estuvo a la altura en lo individual en esa excursión por suelo pampeano, Ferreyra volvió a mirar hacia delante. A propósito de ello, marcó: “Ahora tomo esto como una nueva oportunidad, para disfrutar y para darle un lindo cierre a mi carrera y a un ciclo que quedó sin terminar acá en Regatas”. “Eso me moviliza mucho. Y estoy enfocado y disfrutando del día a día –expresó-, por volver a estar cerca de mi gente y de mi familia”.
Ya inmerso nuevamente en el “mundo Regatas”, Ferreyra señaló: “Ahora noto que hay una energía positiva, linda. Eso va cargado de muchas ilusiones, pero nosotros tenemos que ir de a poco, con metas a corto plazo, con un equipo nuevo que, si bien el entrenador tiene su impronta clara, va a ser diferente al anterior”. “Hay nuevos integrantes en el plantel y todos estamos tratando de encontrar la identidad y la química lo más rápido posible”, analizó, adelantando al mismo tiempo que “eso, junto con el poder entrar al Federal, van a ser las primeras metas”.
Y finalmente, Ferreyra resaltó: “Es un plus conocernos la gran mayoría, pero hay que terminar de armarse y ahí el torneo nos va a poner en nuestro lugar”. En la previa, el Prefederal ya posicionó a Regatas como candidato. Será cuestión de demostrarlo cuando la anaranjada empiece a volar. O cuando en sus manos la lleve Ferreyra.

