Comerciantes del rubro de indumentaria, aseguran que las ventas “cayeron” y, para cautivar clientes, empezaron a lanzar ofertas. En varios comercios consultados por este medio, hay liquidaciones de hasta un 50%, mientras que otros optaron por el 2×1, donde el cliente solo abona el producto de mayor precio.

De la Redacción de EL NORTE
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Los locales de nuestra ciudad, dedicados a la venta de indumentaria, comenzaron a lanzar diferentes ofertas con la intención de cautivar más clientela. Sucede que, según manifestaron varios responsables del rubro a EL NORTE, “las ventas cayeron considerablemente” y, en una apuesta por mejorar la situación, se pueden encontrar liquidaciones hasta un 50% y 2×1. En un intento por repuntar las ventas, agotando varias opciones, comerciantes de venta de ropa debieron arriesgar por ofertas. Hay muchas, con diferentes montos y también un gran crecimiento de la compra con tarjetas de crédito. Por este motivo, impulsan su utilización en días determinados donde abundan más descuentos.
Al día de hoy, un ticket promedio por persona ronda los $80.000. Con prendas más económicas y mucho más caras, los valores oscilan entre los $45.000 y los $250.000. Los factores son varios, aunque se destaca la falta de frío extremo, y la apertura de importaciones como principales.
“La razón de que hoy todos en indumentaria tengamos muchas ofertas y descuentos tiene como motivo principal las bajas ventas. No es el invierno que todos esperábamos y nos juega en contra tener guardada la ropa que uno siempre calcula que puede llegar a vender”, manifestó el responsable de dos comercios dedicados al rubro mencionado.
“No obstante, si bien es cierto que al abrir las importaciones uno puede conseguir dos remeras por el precio de una en el local, o casi, porque capaz por los precios o el envío te termina saliendo más o menos igual, es cierto que marca una diferencia. Sin embargo, pensamos que es una competencia leal, es parte del mercado, y no es un problema, sino una piedra más en el zapato a la hora de vender”, agregó.
En ese marco, la dueña de un negocio de muchos años en nuestra ciudad, añadió al tema de las importaciones que “todo tiene sus pros y sus contras. Partamos de la base de que, el cliente, acá puede probarse, ver cómo le queda, tocar la calidad de la tela, muy de última cambiarlo más fácil. En cuanto a los precios, sí es cierto que puede ser más económico pedir afuera, pero también podés clavarte con la compra y terminás perdiendo dinero”.
Sin invierno
Además de lo marcado anteriormente, el invierno que atravesamos no fue el esperado, lo que sepultó las expectativas en ventas para los comerciantes locales. Con un mes más por delante, la cantidad de ropa sobrante no coincide con la que debería haber quedado en stock para el cambio de temporada.
“En indumentaria se hacen siempre dos compras, en verano la ropa de invierno y en invierno la de verano. Ya en septiembre empezamos con el recambio, a generar stock y demás. Pero el invierno que vivimos no nos permitió vender la cantidad que esperábamos y quedarnos con esta ropa es tener dinero frenado hasta el invierno próximo. Lejos de ser una inversión, es contraproducente ya que las modas cambian y muy difícilmente se venda todo lo que queda”, explican a este medio.
De inmediato, contaron que “también tuvimos el problema de que el invierno no fue tan crudo como se decía. Entonces la gente no cambia el guardarropa si prácticamente no usamos las camperas o buzos gruesos muchos días. Por el contrario, nos estancamos en ese sentido y es por eso que hay ofertas en todos los locales. Incluso, he visto a mis colegas poner ofertas de camperas 2×1, siendo que es la prenda más solicitada en esta temporada”.
A nivel nacional
La venta de indumentaria registró una caída interanual del 7,7% en el tercer bimestre de 2025 (mayo-junio), según datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI). El informe advierte que, tras seis meses de débil repunte, la actividad volvió a mostrar un retroceso, con un impacto directo en el empleo, el nivel de stocks y las expectativas para el resto del año.
“La caída de las ventas afecta a un número creciente de empresas, con consecuencias como acumulación de mercadería, ajustes laborales e imposibilidad de trasladar costos a los precios, lo que compromete las perspectivas del sector”, señala el documento.
El informe también destaca la dificultad para trasladar los incrementos de costos especialmente laborales a los precios finales. En el último bimestre, el 58% de las empresas no logró ajustar sus precios, frente al 40% del período anterior.
En cuanto al empleo, el 24% de las empresas aplicó recortes a través de jubilaciones o renuncias no reemplazadas, mientras que el 18% realizó despidos, lo que refleja una tendencia creciente de ajuste en la dotación de personal.

