A cuentagotas pero con los primeros saldos favorables, la nueva herramienta de diagnóstico de Covid-19 comenzó a aparecer en los mostradores de las farmacias nicoleñas. Esta primera entrega tiene un valor de venta al público trazado en los $ 1650 en todo el país, independientemente de la logística que implique su distribución, por disposición del Ministerio de Salud. “Su función es orientativa”, explicó el farmacéutico Nicolás Troffe.
Carolina Mitriani
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En coincidencia con el primer día de validez para los nuevos criterios de testeos en centros gratuitos –que limitan su realización a mayores de 60 años, personas con comorbilidades y gestantes– se puede dar cuenta del arribo de los autotest de Covid-19 a suelo nicoleño.
A través del Boletín Oficial, el Ministerio de Salud de la Nación informó a comienzos de enero que “es necesario evaluar alternativas para la ampliación del acceso al diagnóstico en concordancia con los principios de universalidad, equidad e integridad en el acceso a la salud integral de las personas”. Para hacer esto efectivo, se determinó la implementación del test de autoevaluación de COVID-19, como una pieza clave para colaborar en el proceso de descentralización.
Son seis los dispositivos que al momento cuentan con la aprobación de la Anmat para su adquisición en territorio argentino. Por el momento, solo uno de los desarrollos comienza a aparecer en las farmacias; se trata del autotest de origen chino, del laboratorio Jayor.
Primeras unidades
Nicolás Troffe, farmacéutico y exmiembro del Consejo Directivo del Colegio Farmacéutico de la Provincia de Buenos Aires, retrató en el aire de «Pila y Media» que los test domiciliarios de Covid-19 “comenzaron a aparecer en las distribuidoras la semana pasada. Algunos, tímidamente, fueron distribuidos el día sábado a la mañana. Hoy ya se está masificando un poco más la entrega”.
Al ser la primera instancia de stock, Troffe explicó que “de las droguerías que entran en San Nicolás, por ahora hay dos que están haciendo una entrega racional de los dispositivos que recibieron de sus laboratorios; que no ha sido la cantidad completa que se pensaba en primer momento, porque lleva un proceso un poco largo y van entregando en la medida que van pudiendo despachar más cantidades”.
La distribución de este lote, según indicó el referente farmacéutico, “se dividió una parte para el interior del país y una gran porción quedó para Capital Federal, Gran Buenos Aires e interior de la provincia bonaerense, en función del cúmulo de habitantes”.
La adquisición de estos productos, por su consecuente necesidad de un control, precisa de una inscripción voluntaria por parte de los farmacéuticos. “A nivel país, estamos en un 70/75% de farmacias adheridas, más de 10.000. En mayor o menor grado, es el número de cada localidad. Acá –en San Nicolás– el registro que hemos tomado abarca en un porcentaje de alrededor del 60%”, explicó el exmiembro del Colegio de Farmacéuticos de la provincia.
Interesados
Ante esta novedosa implementación, ya comienzan a aparecer los interesados en San Nicolás. “La gente ya está consultando cuando va a la farmacia a adquirir otros medicamentos. También están llamando, preguntando si ya están disponibles los autotest”, retrató el titular de Farmacia Troffe.
“La gente ya está consultando cuando va a la farmacia a adquirir otros medicamentos. También llaman preguntando si ya están disponibles los autotest”. NICOLÁS TROFFE
Algunos, sobre todo los clientes fijos de cada uno de estos comercios, solicitaron en días previos la reserva de unidades de testeo. “El tema es que por ahí la farmacia cuenta con una cantidad de encargues de dispositivos y, como hay un reparto para que todas tengan, todavía quizás no se pueda dar respuesta a esta demanda; pero es algo que va a suceder con el correr de los días”, contempló Nicolás Troffe al ser consultado por Radio U.
Se espera que la próxima semana haya una segunda entrega –de igual cantidad– por parte del laboratorio que hoy está presente en los mostradores. Otra gran expectativa está puesta en la propuesta del laboratorio Roche, que es al momento el único que cuenta con un envase de cinco unidades (en el llamado formato familiar o empresarial), que se espera que sea un poco más económico que el de compra individual; este formato está pensado para el uso en grupos familiares o de “burbujas” de contactos, como en comercios o espacios laborales. Todavía no están circulando ni se cuenta con el precio tentativo, porque la venta está en proceso de autorización.
Rol esencial
La decisión de las autoridades nacionales pone en un rol central al trabajo de los farmacéuticos, que deberán encargarse del expendio, asesoramiento y seguimiento de los pacientes. Dentro del control posventa, Nicolás Troffe explicó que los profesionales harán “la toma de datos de la persona que adquiere o para quienes se adquieren. Serán nombre, apellido, DNI (dato que estará directamente ligado al número de registro)”.
Una vez obtenida la información pertinente, se entrega un talón con un código QR y el farmacéutico se queda con otro, firmado por el paciente, donde éste se compromete a realizar la carga del resultado arrojado. Troffe contó que esto se puede hacer “a través de la farmacia, informando vía WhatsApp con la imagen, personalmente –en caso de que la muestra sea negativa– o por teléfono. También puede hacerlo con el QR, que impacta en el sistema que utiliza la entidad para cargar los datos. Eso va al sistema de las instituciones farmacéuticas y al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud”.
Cabe destacar que el resultado se informa sea positivo, negativo o si la persona va a postergar la utilización de la herramienta de autotest. “Dentro del plazo de siete días debe haber una repuesta por parte del adquiriente”, detalló Nicolás Troffe, y resaltó que “la mayor dificultad sería que la persona no informe a la farmacia ni por la aplicación con el QR. En ese caso, de no contar con el aviso, la sucursal tiene que contactarse para dar los datos para cargarlos”.




