La caída en las ventas de alcohol y los altos márgenes impulsan a las grandes marcas a mirar el cannabis como nueva apuesta en Estados Unidos.

Las bebidas con THC derivado del cáñamo están ganando terreno en supermercados, licorerías y tiendas de conveniencia de Estados Unidos. Marcas como Cann y Wynk han logrado acuerdos con distribuidores de cerveza y licor, y ocupan espacio antes reservado al alcohol. Frente a la caída en sus ventas, los principales fabricantes de bebidas alcohólicas estudian cómo entrar en este mercado. La mayoría avanza con cautela por la compleja regulación y el recuerdo de fracasos anteriores en el mundo del cannabis.
La cervecera Constellation Brands investiga opciones de bebidas con THC a base de cáñamo. Por su parte, Pernod Ricard mantuvo reuniones con la firma Brez, que elabora seltzers con THC, aunque aún no concretó inversiones. “No han invertido ahora, sino que están dando vueltas”, declaró Aaron Nosbisch, fundador de Brez. Ambas compañías declinaron hacer comentarios sobre las conversaciones.
Bebidas de moda, regulación incierta
A diferencia del THC extraído de la marihuana, legal en 24 estados solo dentro de dispensarios, el THC del cáñamo puede comercializarse libremente. Ese vacío legal permite su venta en canales tradicionales, lo que representa una oportunidad atractiva para las licorerías. Sin embargo, algunos estados han comenzado a restringirlo, mientras en el Congreso avanzan iniciativas para prohibir los productos intoxicantes derivados del cáñamo. La incertidumbre legal impide que las grandes marcas apuesten con fuerza.
Anheuser-Busch, Molson Coors y Constellation Brands ya sufrieron pérdidas en inversiones previas vinculadas al cannabis. Sin embargo, la caída del consumo de cerveza y licores, sumada a advertencias sanitarias y cambios en el comportamiento de los consumidores, empujan a repensar estrategias. El volumen de cerveza vendido cayó casi 6 % hasta mayo, mientras que los licores bajaron 5,6 % y el vino 9 %, según datos del sector. El director ejecutivo de Diageo renunció la semana pasada en medio de la crisis de la industria.
Una categoría en expansión con márgenes altos
Se estima que el mercado de bebidas con THC de cáñamo supere los 1.000 millones de dólares este año. La firma Euromonitor proyecta que alcanzará los 4.000 millones en 2028. El distribuidor Best Brands ya reasignó personal a la nueva categoría, evitando despidos. “Podría ser tan grande como las otras categorías dentro de cinco a diez años”, afirmó su CEO, Ryan Moses.
Marcas como Tilray venden sus seltzers con THC en 13 estados a través de redes de distribución tradicionales. “No hay un líder real que haya dominado el mercado hasta ahora, y eso es lo que buscamos hacer”, dijo Irwin Simon, CEO de Tilray. Otras cerveceras como Heineken (Lagunitas), Pabst Blue Ribbon y Boston Beer ya lanzaron productos en California y Canadá, y analizan su expansión. Algunas prueban versiones con THC de cáñamo que logran replicar el efecto del cannabis sin diferencias sensoriales.
Clientes nuevos, consumo diferente
Las licorerías también ven una oportunidad para mejorar márgenes. En Minnesota, Top Ten Liquors informó que el 15 % de sus ventas ya corresponden a bebidas con THC. “Los márgenes son mayores que los de la cerveza y el licor”, dijo su CEO, Jon Halper. El producto ocupa espacio refrigerado y comienza a competir incluso con el vino en participación de mercado.
El perfil de los nuevos consumidores también llama la atención. Halper afirmó que los compradores suelen ser mujeres mayores de 35 años. “La mamá futbolera realmente ha adoptado la categoría a lo grande”, señaló. Josh Goldberg, residente de Lindenhurst, Nueva York, reemplazó la cerveza y el tequila por seltzers con THC hace dos años. “Reemplaza el acto físico de beber por beber otra cosa”, aseguró. Para muchos en Estados Unidos, el cambio ya es definitivo.
*Con información de Reuters

