Los datos provienen de un análisis sobre los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, desde el mes en que el Gobierno comenzó a destacar una recuperación de la actividad tras un primer año de fuerte ajuste.

La cantidad de empresas que dejaron de aportar al Sistema de Riesgos del Trabajo entre abril de 2024 y el mismo mes de este año se redujo en 7.697 unidades productivas, mientras que el número de empleos con cobertura bajó en 66.750.
Así lo indican los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que pueden tomarse como un indicador sobre dinámica de las empresas y el empleo.
El dato se corresponde con el período en el que, de acuerdo con la explicación oficial, la economía se empezó a recuperar tras el ajuste inicial del Gobierno de Javier Milei.
El año pasado había 9.686.478 empleos con cobertura y 504.497 empresas empleadoras mientras que ahora pasaron a ser 9.619.728 y 504.497, respectivamente. La caída fue de 66.750 empleados y 7.697 empresas, lo que implica contracciones del 0,7% y del 1,52%, respectivamente.
Para ello es necesario mirar los datos de empleo más actuales. En mayo de 2024, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) había marcado una caída de 0,1% mensual. Su nivel de mayo había crecido 2,3% interanual y 1,3% en términos desestacionalizados en relación a abril, si bien había bajado 3,9% anual, respecto de años anteriores más estables.
Pero si se analiza en términos de empleo, la economía comenzó a crecer sin crear nuevos puestos de trabajo. Los datos positivos se consolidaron en el último trimestre de hecho, el EMAE registró una caída interanual acumulada en 2024 del 1,8%. El propio director del INDEC Marco Lavagna señaló que “la economía muestra niveles de actividad, pero el empleo no evoluciona”.
Repunte de la actividad sin recuperación del empleo
La consultora Labour, Capital & Growth (LCG) plantea en un reciente estudio que “con datos al abril de 2024, en la comparación interanual, la mayoría de los sectores productivos mostraron una recuperación de actividad”. Esto se debe a una baja base de comparación: la actividad estaba muy golpeada en abril del año pasado”, dice el reporte.
LCG sostiene que “lo más curioso es la simultaneidad de recuperación de la actividad y caída marcada del empleo en gran parte de los sectores”, y señala que “la recuperación no necesariamente está generando puestos de trabajo (aún)”.
Más en detalle, la consultora dice que “este efecto se observa en más potente en los subsectores de la industria”. El único que mostró suba en ambas variables fue “Industrias Textiles y Calzado”, dice.
De acuerdo con LCG, eso se explica debido a que “las empresas están rediseñando sus procesos, lo que puede tener distintas explicaciones”.
Una de ellas es una “reorganización de la producción y mayor uso de capital antes del costo en dólares de la mano de obra”. De hecho, este ajuste de incorporación de capital estuvo en un pico histórico desde el año 2015.
El otro motivo es “el uso de capacidad ociosa previa, con el material productivo sin montar personal nuevo” y un tercer elemento es “la intermitente percepción de un crecimiento que aún es errático”.

