El nicoleño atravesaba una dura enfermedad. Fue una figura clave en medios locales y en la formación de nuevas generaciones de periodistas.

Este sábado falleció Alejandro Gustavo Andrín, periodista, docente y referente de la comunicación en San Nicolás. Tenía 68 años y una extensa trayectoria tanto en medios locales como nacionales.
Andrín nació en San Nicolás el 24 de enero de 1957. Cursó sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal, y luego se trasladó a Buenos Aires en los años ‘70 para estudiar la carrera de Comunicación Social-Periodismo en la Universidad de Buenos Aires.
Entre sus pasiones estuvo el rugby, deporte que practicó en Somisa y luego en Deportiva Francesa mientras cursaba sus estudios universitarios.
En el plano profesional, fue uno de los impulsores del noticiero del viejo Canal 2 (Servicab) y jefe de redacción del mismo. También estuvo al frente del programa radial “Menos de lo mismo” por Radio U (100.5) y participó activamente en Radio City 88.7, donde integró el equipo de Pablo Sin Vueltas. Compartió además conducción televisiva con Pablo González en un recordado ciclo emitido por Canal 2 de Cablevisión. Allí, fue parte de una camada jóven de periodistas que trajeron consigo una renovación generacional muy novedosa y necesaria en aquellos tiempos.
El recuerdo de un gran referente del periodismo local
Durante casi siete años, lideró el equipo externo que producía las contratapas del EL NORTE, en la época del diario en formato papel. Su compromiso con el oficio también se tradujo en las aulas: durante 25 años fue docente del Instituto Superior de Formación Técnica N° 178 en la carrera de Comunicación Social. En 2012, junto a Nicolás Ballistreri, fueron los primeros en dar clases en el Anexo de la Unidad Penal N° 3.
En sus últimos años, se dedicó al parapente, actividad que lo llevó a volar en diferentes provincias argentinas y también por Europa. En Merlo, San Luis, integró un equipo de instrucción y formación en esa disciplina.
Sus exalumnos y amistades lo recuerdan muy gratamente: como una persona simpática, agradable, de buen corazón, de gran calidez humana y perfil sumamente bajo. Coinciden en destacar a Andrín como un gran periodista que, sin embargo, y pese a haber llegado a ocupar una labor muy destacada en su profesión, no perdió jamás sus valores de humildad.
Alejandro Andrín asumió la responsabilidad de ser periodista en el más mplio sentido de la palabra. Y jamás se guardó nada: todos destacan su empeño incansable por inculcar y transmitir, desde su ejercicio como docente, sus experiencias y conocimientos a las nuevas generaciones.

