Las tareas de rescate estaban en marcha.

Las lluvias monzónicas y las inundaciones repentinas provocaron al menos 177 muertes en las últimas horas en Pakistán, India y China, según informaron fuentes oficiales.
Pakistán sufrió el mayor impacto del fenómeno climático. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres reportó este jueves al menos 90 personas fallecidas y 157 heridas. La mayoría de las víctimas murieron en la región de Punjab, donde 32 personas, incluidos 18 niños, perdieron la vida. Le siguieron Khyber Pakhtunkhwa con 30 muertes, Sindh con 14 y otras regiones con cifras menores. Punjab también concentró el mayor número de heridos: 83.
Las autoridades paquistaníes emitieron alertas por nuevas lluvias y pidieron a los habitantes de zonas bajas extremar precauciones. Los equipos de rescate siguen trabajando en las áreas más afectadas.
En el estado de Himachal Pradesh, al norte de India, las lluvias monzónicas causaron al menos 85 muertes en los últimos 20 días. Otras 34 personas permanecen desaparecidas y 129 resultaron heridas, según confirmaron este jueves funcionarios del Centro Estatal de Operaciones de Emergencia (SEOC).
El distrito de Mandi, ubicado a unos 133 kilómetros de Shimla, registró 20 muertes, el mayor número a nivel local. Las autoridades estimaron los daños a la infraestructura en 86,2 millones de dólares. Las lluvias destruyeron viviendas, edificios gubernamentales, refugios ganaderos, caminos, redes eléctricas y sistemas de agua. Al menos 204 rutas seguían bloqueadas y 192 transformadores fueron desconectados. Además, 740 sistemas de suministro de agua continúan fuera de servicio.
El sudeste de China también se vio afectado por el monzón. Las autoridades locales informaron al menos dos muertes por las lluvias intensas.

