A través de un comunicado, la empresa Atanor rechazó una nueva acusación sobre vertido ilegal de residuos industriales contaminantes en su planta de la zona sur de San Nicolás. “Atanor reitera que no incurrió en ocultamiento de información ni proceder delictual alguno, que no desobedeció ninguna orden judicial o administrativa y que no existe infraestructura clandestina dentro de su establecimiento”, aseveró la compañía del grupo Albough.

De la redacción de EL NORTE
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Luego de que la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires informara haber constatado que una bomba instalada dentro del predio productivo nicoleño de Atanor arrojaba residuos líquidos directamente al terreno natural, la empresa de la internacional Albough emitió en la tarde de este miércoles un comunicado rechazando categóricamente la acusación.
“A fin de aclarar algunas informaciones inexactas que han trascendido en los últimos días, Atanor hace saber que el pasado 9 de junio por la mañana en la planta de San Nicolás se detectó la presencia de líquido dentro de la Cámara de Aforo y Toma de Muestras (CATM) instalada dentro del predio, en el marco de una inspección realizada por la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires. El escurrimiento de dicho líquido se produjo, de manera súbita e imprevista, a través de la junta de unión de la cañería de la CATM y quedó colectado en el interior de dicha instalación”, indicó la empresa.
Informó asimismo que como medida de contingencia de este evento “se procedió al vaciado de la cañería y posterior drenaje de dicho líquido mediante una bomba de achique (oportunamente declarada ante la ADA) a una superficie pequeña y aledaña a la cámara indicada”.
Aclararon además que, en la actualidad, los procesos que se desarrollan en la planta “no generan efluentes líquidos industriales” y que el escurrimiento que se produjo el 9 de junio “tuvo su origen en un imprevisto ocurrido en una de las lagunas existentes en el predio (hoy fuera de operación) y que en ningún caso llegó al río Paraná ni a superficies externas a la planta de Atanor”.
Ante la ocurrencia del evento, Atanor informó que activó el procedimiento de contingencia previsto, que se encontraba en curso en el momento de producirse la inspección de la ADA. “Acto seguido, se procedió a informar a las autoridades de control, cumpliendo con todos los requerimientos efectuados por las mismas, y fue también la empresa la que se presentó en el expediente del amparo a fin de informar a la jueza Díaz Bancalari respecto de la situación ocurrida”, añadieron desde la empresa.
Enfatizan asimismo que “en ninguno de los extremos mencionados se advierte ocultamiento o irregularidad alguna, ni mucho menos un obrar ilegal o clandestino por parte de la empresa”.
Bajo fiscalización oficial
Por lo demás, Atanor recordó que desde el levantamiento, en noviembre de 2024, de una medida cautelar que le impedía realizar sus procesos productivos, que la planta de San Nicolás “se encuentra sujeta a permanentes fiscalizaciones por parte del ADA y del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires (MAPBA), con lo que mal podrían llevarse a cabo en el sitio prácticas irregulares que pudieran ser ajenas a dichas autoridades”.
En tal sentido, agregaron: “Se encuentran vigentes las medidas de clausura dispuestas por el MAPBA y el ADA, respectivamente, y Atanor da cabal cumplimiento a las mismas, así como al Programa de Gestión Ambiental oportunamente aprobado por el MAPBA al momento de expedir el Certificado de Aptitud Ambiental de Proyecto vigente”.
Por último, el comunicado de la empresa asevera de manera categórica: “Atanor reitera que no incurrió en ocultamiento de información ni proceder delictual alguno, que no desobedeció ninguna orden judicial y/o administrativa y que no existe infraestructura clandestina dentro de su establecimiento. Seguimos firmes en nuestro compromiso con la seguridad operacional, el cuidado del ambiente y la transparencia institucional”.

