Con equipamiento chino cuya adquisición estuvo favorecida por el régimen SIRA del Gobierno de Alberto Fernández, los dueños de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo montaban una unidad productiva en Ciudad del Este, en Paraguay. Existe una denuncia anónima por narcotráfico presentada ante la Procunar, que ahora el juez Ernesto Kreplak incorporó a la causa del fentanilo contaminado.

De la redacción de EL NORTE
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En medio del escándalo destapado en torno a la denominada causa del fentanilo contaminado, los propietarios de las firmas HLB Pharma y Laboratorios Ramallo (fabricantes de la sustancia que habría provocado al menos 52 muertes) cada vez parecen más complicados en la causa judicial que se instruye el juzgado federal platense que encabeza Ernesto Kreplak. Según publicó el medio La Nación, el juez incorporó al expediente una denuncia que oportunamente había recibido la Procunar respecto de actividades ligadas al narcotráfico por parte de los investigados laboratorios, que –además– buscaban poner un pie en Paraguay a partir de la construcción de una nueva unidad productiva en Ciudad del Este, en la caliente Triple Frontera.
La denuncia, de carácter anónimo, había sido presentada ante la Justicia y había sido derivada a la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) meses antes de que estallara la causa del fentanilo contaminado.
Fue a partir de un escrito originalmente enviado a una fiscalía de Rosario, que cayó luego en la órbita del organismo especializado en crímenes narco. Se trataba de una acusación anónima en la que se afirmaba que HLB Pharma vendía droga. En ese entonces, se inició una investigación que ahora fue integrada a la causa que tiene el juez Ernesto Kreplak.
Un pie en Paraguay
Las de HBL Pharma en San Isidro y las de Laboratorios Ramallo en el parque industrial Comirsa no son las únicas instalaciones productivas farmacéuticas de las empresas de los hermanos García Furfaro, ahora en el centro de la investigación.
Los hermanos Ariel, Diego y Damián habían logrado los acuerdos necesarios para abrir un laboratorio nuevo en Paraguay. Específicamente, en Ciudad del Este, uno de los vértices de la Triple Frontera, epicentro de la mercadería ilegal, el narcotráfico y financiamiento al terrorismo en el Cono Sur.
Según publica La Nación, incluso habrían comprado maquinaria y equipos provenientes de China con el régimen de las SIRA, el sistema que permitía importar, previa autorización oficial, al valor de un dólar oficial muy por debajo de la cotización del dólar bolsa.
Aquella maniobra millonaria terminó en una causa penal que investiga si en aquella importación se incurrió en un posible delito. El expediente lo tramita la justicia penal económica.
La instalación de la nueva planta en Ciudad del Este estaba en ejecución cuando estalló el escándalo. Su puesta en marcha se frenó al conocerse las muertes por el fentanilo, pero la fábrica se encuentra en una etapa avanzada.

