Los últimos contratos de derogada Ley de Alquileres tendrán en julio próximo un ajuste por ICL del 66%

Los inquilinos que firmaron sus contratos bajo el paraguas de la derogada normativa afrontarán en julio una suba del orden del 66%. Es el indicador ICL más bajo registrado, contando desde septiembre de 2022. En tanto, para los contratos firmados luego de derogada la polémica ley las subas serán cercanas al 14% en los que ajustan cuatrimestralmente y en torno al 11% para los que se actualizan cada tres meses.

De la redacción de EL NORTE
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A partir del 1° de julio próximo, los inquilinos y propietarios volverán a enfrentarse a un incremento en el valor mensual de los alquileres, según el tipo de contrato vigente. Hay contratos de diversa naturaleza: algunos pocos todavía atados a la derogada Ley de Alquileres y otros posteriores al imperio de aquella polémica normativa, con actualizaciones pautadas para ser aplicadas cada tres, cada cuatro y, en menor medida, cada seis meses.

En el caso de los acuerdos sellados bajo el paraguas de la Ley de Alquileres, se trata de contratos con tres años de duración y mecanismos de actualización que operan cada 12 meses. Sacudidos por el vertiginoso ritmo de la inflación registrada mes a mes desde mediados de 2023 hasta transcurrido el primer trimestre de 2024, las actualizaciones de estos contratos venían estando siempre por encima del 100%.

Tras alcanzar un pico de 265% interanual en julio de 2024, la dinámica del ICL experimentó un cambio de tendencia a partir de septiembre del mismo año, con aumentos cada vez más moderados.

ICL julio 2025

Para el ajuste de julio de 2025, los contratos firmados bajo la ley derogada en 2020 afrontarán una segunda y última suba interanual (ya que finalizarán en 2026) en torno al 66%: la tasa más baja en casi tres años, y 14 puntos porcentuales menos que el mes pasado (80,65% en junio). El último registro que había quedado por debajo de este umbral fue septiembre de 2022, cuando el ICL escaló un 64,67%.

Los contratos firmados bajo lo que establecía la Ley de Alquileres incluían una cláusula que establecía que la actualización anual (así lo exigía aquella normativa) operaría en virtud de lo que indicase la variación del Índice de Contratos de Locación (ICL), que contempla tanto la evolución de la inflación (medida mensualmente por el Indec a través del Índice de Precios al Consumidor, IPC) como la de los salarios (medida la Subsecretaria de Seguridad Social de la Nación a través del índice RIPTE: Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables).

Ley derogada

La anterior Ley de Alquileres fue derogada hacia fines de diciembre de 2023 a partir de un decreto del entonces flamante presidente Javiel Milei. Desde aquel momento las partes pueden acordar contratos con actualizaciones más frecuentes que las anuales.

En general, se acordaron desde entonces ajustes trimestrales, cuatrimestrales o, en menor medida, semestrales.

El dato que se tiene en cuenta para establecer los aumentos ya no debe ser necesaria y exclusivamente el ICL. Aunque ése siguió siendo el parámetro en la mayoría de los casos, otros contratos de alquiler establecieron el IPC o incluso el coeficiente Casa Propia.

En el caso de las actualizaciones pactadas por ICL los inquilinos que acordaron ajustes trimestrales afrontarán en julio subas del orden del 11%. Los que ajustan de manera cuatrimestral subirán en torno al 14%. Y los semestrales, alrededor del 21%.

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