Con apenas 24 años, la escritora uruguaya despliega una narrativa inquietante que desarma lo cotidiano y expone su lado más perturbador.

A sus 24 años, Tamara Silva Bernaschina se consolida como una de las autoras más prometedoras de la literatura uruguaya. Larvas, su tercer libro, editado por Céspedes Libros, confirma su audaz propuesta literaria: una colección de relatos donde lo fantástico no es un simple adorno, sino una herramienta para revelar lo más crudo de lo real.
Silva Bernaschina, nacida en Minas en 2000 y residente en Montevideo, construye atmósferas densas y relatos que sacuden al lector. Con imágenes como una yegua muerta en el camino, perros que oscilan entre la compañía y la amenaza, y larvas que emergen del cuerpo, la autora invita a explorar las fisuras que esconde lo cotidiano.
Una trayectoria que no deja de crecer
Su debut llegó con Desastres naturales (2023), libro que recibió los premios Bartolomé Hidalgo en las categorías Narrativa y Revelación. Un año después, su primera novela, Temporada de ballenas, obtuvo una mención de honor en el prestigioso concurso Juan Carlos Onetti.

Con Larvas, Silva Bernaschina reafirma su capacidad de innovar sin repetirse, expandiendo sus registros y consolidando un estilo potente y preciso, que por momentos desconcierta y fascina.
Literatura joven, mirada madura
En un escenario donde la literatura latinoamericana joven busca nuevas formas de decir, Silva Bernaschina destaca por transformar lo extraño en una herramienta de reconocimiento y reflexión.
Larvas es mucho más que una recopilación de cuentos: es una declaración de principios literarios que desafía las convenciones y confirma que la autora está dispuesta a incomodar para contar lo que muchos no se animan a ver.
Así, en un equilibrio inestable entre lo fantástico y lo real, la joven escritora logra que su prosa se inscriba en la tradición de lo insólito y lo perturbador, dando voz a una generación que no teme mirar lo inquietante del mundo.

