La vicegobernadora Verónica Magario dispuso que los periodistas acreditados no ingresen al recinto y sigan la sesión por transmisión oficial. Se discutirán proyectos que habilitan reelecciones indefinidas de legisladores y otros cargos.

A las 15 horas de este martes, el Senado bonaerense celebra la segunda sesión ordinaria del año. La presidenta del cuerpo y vicegobernadora Verónica Magario determinó que los periodistas acreditados no ingresen. En su lugar, podrán seguir la transmisión oficial desde un televisor. Esta decisión afecta la libertad de información sobre el tratamiento de las reelecciones indefinidas.
La propuesta presentada por el senador Luis Vivona busca habilitar reelecciones indefinidas para legisladores, concejales y consejeros escolares. Este proyecto cuenta con dictamen favorable de la comisión de Legislación General. Una sesión especial cayó por un proyecto similar de Ayelén Durán que también sumaba a intendentes. Con el cambio de escenario, la discusión se reactiva hoy.
La semana pasada, la sesión incluyó la aprobación de 131 pliegos judiciales. Magario ordenó que la prensa no pueda presenciar el debate en el recinto. Tampoco se informó cómo votaron los legisladores sobre las designaciones. Esta modalidad refuerza el hermetismo y limita el acceso de la ciudadanía.
Para aprobar cualquiera de los proyectos, se necesitan 24 votos afirmativos. El bloque de Unión por la Patria cuenta con 21 senadores, pero al menos cinco no acompañarán el proyecto. La interna oficialista y las diferencias con intendentes complican la estrategia. Las negociaciones siguen tensas.
La Cámpora busca sostener su postura y sumar votos de bloques aliados. Carlos Kikuchi y otros dos senadores de Unión, Renovación y Fe acompañaron el proyecto en comisión. Sin embargo, advirtieron que solo lo harán si Unión por la Patria logra unir a sus 21 miembros. Las divisiones internas y las tensiones políticas amenazan con dilatar el debate.
Los libertarios anticiparon su voto negativo, de manera unánime y sin fisuras. El PRO aún no definió su posición, aunque se espera que vote en contra. El radicalismo podría acompañar si se incluyen a los intendentes. Este partido busca proteger sus intendencias, especialmente en el interior bonaerense.
El debate en Diputados será aún más complicado y su aprobación más difícil. La interna peronista profundiza las tensiones y divide a Unión por la Patria en al menos cinco sectores. El oficialismo y la oposición se preparan para un debate que definirá el futuro político de cientos de intendentes y legisladores.
*Con información de InfoCielo

