El país se ubica en el segundo lugar de América en consumo de tabaco adolescente, mientras cae el presupuesto de prevención.

Este 31 de mayo, en el marco del Día Mundial sin Tabaco, un informe del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense, liderado por Walter Martello, revela que Argentina ocupa el segundo lugar en América en consumo de tabaco entre adolescentes de 13 a 15 años, con una prevalencia del 20,2%. Solo Dominica supera esta cifra, alcanzando el 25,3%, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El estudio destaca que la prevalencia es similar entre varones y mujeres, y que el país también se encuentra entre los primeros cinco en tabaquismo adulto.
El informe advierte sobre una combinación crítica: alta prevalencia en jóvenes, fuertes recortes presupuestarios y el posible retiro de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que agravaría aún más el escenario sanitario.
En los últimos dos años, el presupuesto nacional para prevención del tabaquismo se redujo de manera significativa. Durante el 2023 se ejecutaron $303,12 millones, mientras que en 2024 la cifra bajó a $255,33 millones. En lo que va de 2025, solo se ejecutaron $11,78 millones.
Día Mundial Sin Tabaco
En este contexto, el Día Mundial sin Tabaco cobra especial relevancia. Establecido por la OMS en 1987, se celebra cada 31 de mayo con el objetivo de informar sobre los peligros del consumo de tabaco y promover políticas eficaces para reducir su consumo. El lema de 2025, “Desenmascaremos su atractivo: las tácticas de la industria con los productos de tabaco y nicotina al descubierto”, busca evidenciar cómo las empresas tabacaleras utilizan empaques llamativos y sabores atractivos para captar la atención de los jóvenes.
La situación en Argentina refleja una preocupante tendencia global: el aumento del consumo de tabaco entre adolescentes, impulsado por estrategias de marketing dirigidas a este grupo etario. Expertos en salud pública advierten que, sin medidas contundentes, las consecuencias a largo plazo serán devastadoras para la salud de las futuras generaciones.
En este Día Mundial sin Tabaco, se hace un llamado urgente a reforzar las políticas de prevención, aumentar la inversión en programas de cesación y mantener el compromiso con los organismos internacionales que lideran la lucha contra el tabaquismo. La salud de los jóvenes argentinos está en juego, y es responsabilidad de todos actuar con decisión y prontitud.

