El exdelantero de Tigre terminó como el goleador del Calcio con 25 goles, convirtiéndose en el duodécimo argentino en alcanzar ese logro. El nicoleño Enrique Omar Sívori fue el máximo anotador de esa Liga en 1960 con la Juventus.

Mateo Retegui fue elegido como el mejor delantero del año en el Calcio, al liderar la tabla de goleadores sacándose seis de distancia a Moise Kean de Fiorentina y diez a su compañero Ademola Lookman) consagrándose como “Capocannonieri” por primera vez en su carrera con 25 goles, récord para la escuadra de Bérgamo.
Con su consagratorio desempeño Retegui consiguió convertirse en el sexto argentino en ser el máximo goleador de la liga italiana en el siglo XXI. Anteriormente lo consiguieron: Hernán Crespo con Lazio en la 2000/01, David Trezeguet con Juventus en la campaña 2001/02, Mauro Icardi en dos ocasiones con Inter (14/15 y 17/18), Gonzalo Higuaín con Napoli en 2015/16 (36 goles, récord absoluto de goles) y Lautaro Martínez en la temporada anterior, también con el Neroazzurri.
Contando el siglo pasado, se suma a una selecta lista integrada por Antonio Valentín Angelillo (1958/59, Inter), el nicoleño Enrique Omar Sívori (1959/60, Juventus), Pedro Mandrefini (1962/63, Roma), Diego Maradona (temporada 1987/88, Napoli) y Gabriel Batistuta (1994/95, Fiorentina).
Habilidoso, pícaro, gambeteador y goleador, puntualmente Sívori, desde su debut en River allá por 1954, se destacó por ser representante del más genuino fútbol argentino, ese fútbol de potrero, que tiene a la gambeta como uno de sus máximos exponentes.
Con las medias bajas, una de sus marcas registradas, llevó a River a ganar un tricampeonato, al adjudicarse de manera consecutiva los torneos locales de 1955, 1956 y 1957. Esa aparición fulgurante en el conjunto de Núñez y su notable participación por esos años en la Selección argentina llevaron a Sívori rumbo a Europa.
Llegó a la Juventus, en donde se transformó en figura e ídolo de la hinchada. Disputó ocho temporadas, ganó tres Scudettos, dos Copas de Italia y fue el máximo goleador en 1960, con 28 goles en 31 partidos. Al siguiente año, ya nacionalizado italiano, la revista France Football lo distinguió como el mejor jugador de Europa y le entregó el Balón de Oro.
Más de sesenta años después y a veinte exactamente de su fallecimiento, el nombre de Sívori vuelve a estar presente entre los grandes futbolistas mundiales.

