Tal como viene ocurriendo desde hace unos meses, la estadística focalizada en la cantidad de personas que se movilizan en colectivo muestra un descenso. Los datos, corroborados por la empresa prestataria del servicio en esta ciudad, se desprenden del sistema SUBE.

De la Redacción de EL NORTE
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A partir de la quita de los subsidios al transporte público y las actualizaciones tarifarias, la caída en la cantidad de personas que utilizan el transporte público es sostenida, no solo para la empresa Vercelli Hnos., sino también para el resto de las prestatarias en todo el interior del país. En concreto, en el primer cuatrimestre del año, bajó un 9% la cantidad de usuarios que toman el transporte público de pasajeros en todo el interior del país.
El promedio que se realiza es dinámico. Hay meses en que el nicoleño toma más veces el colectivo que otros, por lo que el resultado final que hacen termina reflejando una baja considerable.
Debido a dicha situación, las empresas prestatarias del servicio de transporte público de pasajeros se vieron obligadas a solicitar aumentos constantes en las tarifas. Esto llevó a que menos gente pueda tomarse el colectivo, dejando en San Nicolás un boleto a un poco más de $1300.
Si tenemos en cuenta la cantidad de boletos que suelen pagarse por día, al mes un nicoleño necesita poco más de 50.000 pesos (en caso de dos viajes diarios, durante veinte días). Por lo que se entiende que la baja sea considerable en estos tiempos de vaivenes económicos. Hay vecinos que deben gastar aún más dependiendo de las distancias.
A diferencia de lo que se venía viendo en el AMBA, la eterna discusión sobre la repartija de subsidios, con la quita también vieron una clara baja en la cantidad de usuarios que acceden al transporte público. Según los datos a los que accedió EL NORTE, significó una baja de casi tres millones de boletos.
Situación crítica
Desde la implementación de los subsidios, se ha vuelto difícil sostener el transporte público. La diferencia con el AMBA, respecto del interior, ha demostrado que el federalismo solo aplica en dicha zona. Ahora, con la quita, se viven momentos de tensión entre los usuarios, que a fin de cuentas son quienes pagan los platos rotos, y las empresas que deben aumentar para mantener los altos costos de prestar dicho servicio.
Con el aumento del boleto se intenta compensar cada área afectada desde que se quitó el apoyo estatal, que, vale recordar, desde la década del 60 hasta el año 2001 las empresas de colectivo no recibían subsidio alguno.

