En el marco del brote de sarampión que afecta al AMBA, San Nicolás se mantiene sin casos confirmados, pero en alerta. Desde el Hospital San Felipe recomiendan mantener el calendario de vacunación al día y utilizar barbijo ante cualquier consulta médica, como medida clave para prevenir posibles contagios.

Argentina atraviesa un nuevo brote de sarampión, una enfermedad considerada eliminada en el país desde el año 2000. Basta un solo caso confirmado para hablar de brote, ya que esta enfermedad no debería circular de forma local. Los contagios actuales se concentran en barrios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se implementaron operativos de control, seguimiento y vacunación de refuerzo. Sin embargo, en San Nicolás, hasta el momento no se han registrado casos confirmados, según informaron desde el Hospital San Felipe, aunque se mantiene un estado de alerta sanitaria y se insiste en las medidas preventivas.
Desde el HIGA San Felipe indicaron que la vacunación de refuerzo actualmente se realiza de forma focalizada únicamente en el AMBA, por lo que en San Nicolás se sigue aplicando la vacuna triple viral con normalidad, tal como lo establece el Calendario Nacional de Vacunación. Esta vacuna es gratuita, obligatoria y protege contra sarampión, rubéola y paperas. Además, se remarcó la importancia de utilizar barbijo al acudir a centros de salud, como medida básica para prevenir el contagio de enfermedades respiratorias. Esta recomendación cobra relevancia dado que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, que se transmite por gotas al hablar, toser o estornudar, y también puede permanecer suspendida en el aire por varias horas.
La preocupación ante el brote actual radica en que el sarampión, además de su alta transmisibilidad, puede generar complicaciones graves. No tiene un tratamiento específico y puede incluso provocar la muerte, especialmente en menores de 5 años, personas inmunocomprometidas o en situación de vulnerabilidad social. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la fiebre y la aparición de exantemas o lesiones en la piel. También pueden presentarse congestión nasal, secreción ocular, tos y otras manifestaciones respiratorias. Frente a la aparición de fiebre acompañada de lesiones en la piel, las autoridades recomiendan acudir con urgencia a una guardia médica y usar barbijo para prevenir posibles contagios.
La situación actual se da en un contexto de preocupante disminución de la cobertura de vacunación. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, en la Ciudad de Buenos Aires, la cobertura de la segunda dosis de la vacuna triple viral cayó del 78,3% en 2019 al 52,1% en 2023. En la Provincia de Buenos Aires, el descenso fue incluso más marcado, pasando del 77,3% al 41,9% en el mismo período. Esta baja en la inmunización colectiva es una de las principales razones por las que el virus ha vuelto a circular.
En la última reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa), se resolvió implementar una estrategia de vacunación focalizada para detener la propagación del brote. En tanto, para saber si se tiene el esquema completo de vacunación, se recomienda revisar el carnet de vacunas. Toda persona debería contar con al menos dos dosis de doble o triple viral aplicadas después del primer año de vida. Si el carnet no está disponible, se puede realizar una serología —un análisis de sangre— para determinar la presencia de anticuerpos. Desde el Hospital San Felipe reiteran la importancia de no postergar la vacunación y de mantener al día el esquema obligatorio. Subrayan que la única forma de detener la circulación del virus es si todas las personas se vacunan. Esto no solo protege a cada individuo, sino que también resguarda a quienes, por razones médicas, no pueden recibir la vacuna. La responsabilidad colectiva es clave para mantener eliminado al sarampión en nuestro país.

