El avance se debe a su base científica, marcos regulatorios sólidos y profesionales altamente capacitados. La inversión en el área creció 41% entre 2021 y 2023.

Argentina se ubicó entre los 20 países con mayor cantidad de estudios clínicos activos a nivel global, un reconocimiento que refleja su fortaleza científica, capacidad regulatoria y la formación de sus profesionales. Así lo destaca el último informe de la Dirección Nacional de Información Científica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
La investigación clínica es clave para el desarrollo de tratamientos, vacunas y medicamentos innovadores. Se trata de un proceso riguroso en el que se evalúan estas terapias en personas, con el fin de garantizar su seguridad, eficacia y calidad. En este campo, Argentina se destaca por contar con una agencia regulatoria sólida, comités de ética reconocidos en la región y recursos humanos altamente calificados.
De acuerdo con el informe ESID 2023, entre 2021 y 2023, la inversión en investigación clínica creció un 41% en términos reales, alcanzando 749 millones de dólares. Esta actividad representa el 45,8% del total invertido en I+D del sector empresarial y concentra el 94% del financiamiento externo destinado a investigación y desarrollo.
Además de su valor sanitario, la investigación clínica genera un impacto económico y social: fortalece la infraestructura hospitalaria con tecnología de punta, crea empleo calificado y permite el acceso temprano a innovaciones médicas por parte de pacientes con necesidades no cubiertas.
Para José María Palmeiro, director senior de Investigaciones Clínicas de MSD Argentina, invertir en este sector “es apostar por el fortalecimiento del sistema de salud, el desarrollo de talento local, generar divisas y proveer acceso a los pacientes a las medicinas y vacunas más innovadoras”.
Y concluyó: “Lo que hace la investigación clínica es tomar una molécula experimental de la cual todavía no se conoce nada en seres humanos y, atravesando distintas fases —fase 1, fase 2 y fase 3— ir caracterizando cómo es la seguridad y eficacia de ese fármaco”.
El liderazgo de Argentina en esta área no solo fortalece su sistema sanitario, sino que la posiciona como un actor relevante en la investigación biomédica global.

