A diez años de que se celebrara el primer debate con jurado popular en territorio provincial, la Suprema Corte destacó la importancia de este instrumento y sus ventajas a partir de la participación de la ciudadanía en las resoluciones. En el Departamento Judicial San Nicolás desde julio de 2016 hasta ahora se realizaron 51 juicios bajo esta modalidad.

De la redacción de EL NORTE
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Los juicios por jurados cumplieron una década en la provincia de Buenos Aires. El primer juicio por jurados en territorio bonaerense se desarrolló entre el 10 y el 12 de marzo de 2015 en los tribunales del Departamento Judicial San Martín, y tuvieron la participación de Francisco Pont Verges, Ana María Armetta, Verónica Jollife, Andrés Berndhardt, como juez, fiscal, defensora y presidente del jurado popular, respectivamente.
Desde entonces hasta marzo de este año se celebraron más de 773 juicios por jurados, de los cuales 49 fueron en el Departamento Judicial Mar del Plata, lo que lo colocó en el séptimo puesto dentro del listado con más soluciones judiciales de ese tipo. El ranking lo encabeza Bahía Blanca, con 152 juicios por jurados, seguido por Azul con 93, San Martín con 90, Lomas de Zamora con 69, Quilmes con 50 y Mar del Plata con 49. El Departamento Judicial San Nicolás se encuentra en séptimo lugar con 51 juicios realizados hasta el 24 de abril de este año.
El porcentaje de culpabilidad fue de 59% (457), el de no culpabilidad fue del 28% (215) y el mixto fue de 11% (86), quedando el resto para otras terminaciones.
Durante la década y en los 774 juicios, pasaron 13.932 ciudadanos, quienes aportaron su visión “popular” y por fuera del derecho para evaluar hechos y pruebas, determinar si son creíbles o no los testimonios y seguir los lineamientos del juez.
Debates
La mayoría de los juicios por jurados en nuestra jurisdicción se corresponden con delitos contra la integridad sexual. El primer debate ciudadano efectuado en los tribunales nicoleños se llevó a cabo a partir del 4 de julio de 2016 en el TOC N° 1. El puntapié inicial fue dado a las dos de la tarde de ese día por la jueza María Belén Ocariz como presidenta del jurado y las fiscales María Verónica Marcantonio y Franca Padulo como parte acusadora. Desde ese momento la modalidad fue aceitando sus engranajes y consolidándose.
Al cumplirse la primera década desde su implementación, se realizó un acto conmemorativo con la participación de la vicepresidenta de la Suprema Corte de Justicia (SCBA), Hilda Kogan, y el ministro del Tribunal, Sergio Gabriel Torres, en el que se volvió a destacar este instrumento judicial que poco a poco se ha extendido en varias provincias del territorio nacional y para los miembros de la Suprema Corte se trata de “un cambio de paradigma” y “un ideal de diálogo de nuestra democracia”.
Kogan consideró “altamente valioso que personas de diferentes extracciones sociales, ideológicas o culturales dejen de lado las diferencias y trabajen juntas para arribar a una decisión colectiva, mediante un proceso deliberativo en el que la voz de cada uno importa y se cuenta a la par”. Añadió que “el juicio por jurados no es solo un modo de resolver los conflictos penales más graves de nuestra sociedad, sino que representa un ideal de diálogo de nuestra democracia”.
Por su parte, Torres afirmó que la implementación del juicio por jurados significó “un cambio de paradigma que fortalece la participación ciudadana y la democracia, al mismo tiempo que aumenta la legitimidad y la confianza en el servicio de justicia”. Agregó que el sistema se asienta en los pilares del “pueblo que lo integra, el Ministerio Público, los jueces técnicos, los tribunales revisores y, en ese marco, todos los que participan cumplen con creces la tarea que se les encomienda”.
Particularidades de la modalidad
El juicio por jurados en la provincia de Buenos Aires es un mecanismo de enjuiciamiento penal en el que ciudadanos comunes participan en la administración de justicia. Se aplica en delitos graves cuya pena mínima sea de 15 años de prisión o más, como homicidios, abusos sexuales y secuestros extorsivos. El jurado está compuesto por 12 personas, seleccionadas de un padrón electoral, quienes deben decidir si el acusado es “culpable” o “no culpable” sin intervención directa de jueces profesionales en la deliberación.
Los jurados son elegidos a través de un sorteo público y deben cumplir ciertos requisitos, como ser argentinos, mayores de 21 años, saber leer y escribir, y no tener antecedentes penales. Durante el juicio, escuchan los alegatos de la fiscalía y la defensa, así como los testimonios de testigos y peritos. Su función es evaluar las pruebas presentadas y alcanzar un veredicto basado en su interpretación de los hechos, sin necesidad de conocimientos jurídicos previos.
Para que el acusado sea declarado culpable, es necesario que al menos 10 de los 12 jurados voten en ese sentido. En caso de que no se alcance esa cantidad, el juicio puede ser anulado y realizado nuevamente con otro jurado. Si el veredicto es de culpabilidad, el juez profesional del caso determina la pena correspondiente dentro del marco legal. Si el jurado declara al acusado “no culpable”, el proceso finaliza con su absolución y no puede ser juzgado nuevamente por el mismo delito.
Para que el acusado sea declarado culpable en un juicio por jurados en la provincia de Buenos Aires, es necesario que al menos 10 de los 12 jurados voten en ese sentido. Si el jurado no logra alcanzar esa cantidad y queda “trabado”, es decir, dividido sin llegar a una mayoría suficiente, se denomina “jurado estancado”. En este caso, el juez puede pedirles que sigan deliberando y traten de alcanzar una decisión, siempre respetando su independencia. Si persisten en la falta de acuerdo, el juicio se declara nulo y se debe realizar un nuevo proceso con otro jurado.
Este mecanismo busca garantizar que la decisión sea resultado de una deliberación profunda y que no se condene a una persona sin un consenso sólido entre los jurados. En caso de un nuevo juicio, la fiscalía puede volver a presentar pruebas y testigos, pero el nuevo jurado debe analizar el caso sin influencia del anterior. Si en el segundo juicio también se produce un estancamiento, el juez puede tomar otras medidas, como dictar la absolución o evaluar la posibilidad de un tercer juicio, dependiendo del caso y la gravedad del delito.
El primer juicio por jurados en San Nicolás de los Arroyos fue un debate por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante agravado de una víctima menor de edad. El jurado alcanzó un veredicto unánime, declarando culpable al acusado con 12 votos a favor. Este juicio marcó la primera vez que fue utilizado este sistema en nuestro Departamento Judicial.

