Los locales deberán contar con un código QR que esté al alcance de los pacientes para que puedan consultar los costos de los remedios disponibles. Desde el sector de nuestra ciudad explican una serie de limitaciones y consideraciones al momento de aplicar este tipo de medidas surgidas en el orden nacional.

De la Redacción de EL NORTE
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Con una publicación en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional oficializó una medida que obliga a todas las farmacias del país a exhibir en los locales un código QR perfectamente visible, al alcance de los consumidores, con la lista de precios de los medicamentos disponibles. De no cumplirse, habrá sanciones, se advirtió.
La medida se implementó a través de la Disposición 481/2025 de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial publicada ayer en el Boletín Oficial. “La exhibición de precios deberá efectuarse en forma clara y que cuando se realice mediante listas estas deberán exponerse en los lugares de acceso, de venta o atención, a la vista del público en formato físico y/o digital”, fue uno de los argumentos de la resolución que comienza a tener vigencia.
Indicaciones
El documento consigna que el Código QR deberá contener el acceso al listado de medicamentos ofrecidos y disponibles por el local farmacéutico. Tendrá que contar con la siguiente información: ingrediente farmacéutico activo (IFA), nombre del medicamento, presentación, laboratorio, precio y precio afiliado PAMI. “El código QR debe ser fácilmente legible con la cámara de un dispositivo celular, para ser redirigido en el navegador al sitio web indicado o documento PDF que contenga la lista de precios, se aclaró en el anexo de la resolución oficial”, marca.
La medida tiene como objeto, se indicó, “asegurar la lealtad y transparencia en las relaciones comerciales y garantizar el acceso a información esencial sobre los productos y servicios comercializados”.
Implementación local
Desde las farmacias locales advirtieron sobre limitaciones y consideraciones al momento de aplicar este tipo de medidas que se anuncian en el orden nacional. “Si el QR debe redireccionar al stock de la farmacia, no todas -por la dinámica con la que se trabaja- lo pueden ofrecer. Ya sea por la cantidad de recursos humanos necesarios para su carga e implementación o por otras variables. La legislación bonaerense contempla que la prescripción se atiende en forma directa mediante el profesional farmacéutico o el personal autorizado”, explican.
“Por otra parte, en Buenos Aires rige la prescripción por genérico, por lo que los pacientes desconocerían -si pueden leer la receta- cómo acceder a la lista con nombres comerciales, marcas y concentraciones. Hay una serie de factores que debe facilitar el profesional farmacéutico. Los medicamentos llevan un proceso de interpretación. La dinámica de nuestra ciudad es distinta a las cadenas de farmacias, acá hay un asesoramiento más personalizado y la legislación provincial ampara ese proceso. El código puede estar exhibido pero el paciente no contará solo con ello, con la información necesaria para sus necesidades. Hay circunstancias que no están contempladas cuando se redactan estas resoluciones y las organizaciones afines no somos consultadas, por ello no reflejan lo vinculado a la vida cotidiana. El paciente no tiene información oculta en la farmacia, respondemos a todas las preguntas de forma personalizada”, sostienen desde el sector en nuestra ciudad.

