El conductor y la panelista protagonizaron una discusión en medio del programa por visibilizar bajadas de línea políticas de estas ficciones.

Rodrigo Lussich y Andrea Taboada protagonizaron este miércoles un fuerte cruce en vivo durante su programa, tras opinar sobre la serie El Eternauta. La discusión se intensificó por sus diferencias sobre el contenido político de la producción y derivó en reproches personales.
Lussich aseguró que “la guerra hoy es política” y que es inevitable ver referencias ideológicas en las series actuales. “El Encargado tiene cierta bajada de línea libertaria y El Eternauta va por el lado de ‘Nadie se salva solo’, una frase usada por el peronismo”, argumentó.
Taboada expresó su desacuerdo: “No me parece que tengamos que reforzar esa grieta ahí”. Esa intervención generó una reacción inmediata del conductor: “Cuando conduzcas el programa de Andrea Taboada, no lo refuerces. Me estás diciendo que yo no tengo que reforzar algo”.
“No me gusta laburar así”: el conductor pidió disculpas en vivo
El intercambio siguió subiendo de tono hasta que Lussich aclaró: “No presumo por ser el conductor, te dije que me dejes hacer el programa que tengo ganas”. Taboada le respondió: “Pero me lo dijiste recién”, a lo que él retrucó: “No, te dije eso, no que me creía superior”.
Luego del cruce, el conductor se mostró arrepentido: “Te pido disculpas, Andre, si te hablé mal. Me quedé mal. No me gusta laburar así. Soy vehemente y por eso parezco enojado”.
Taboada, sin confrontar, respondió con firmeza: “Yo honro el lugar que tengo en el trabajo”. Lussich concluyó el intercambio con una disculpa reiterada: “Te respeto como profesional y como persona. Si se interpretó como un destrato, no fue mi intención”.
Un debate por la politización en las ficciones argentinas
La discusión tuvo como eje la serie El Eternauta, que algunos interpretan con una lectura política vinculada al discurso del peronismo, por su énfasis en la solidaridad. Mientras que El Encargado, por tener como protagonista a un personaje más bien amoral e individualista, estaría más vinculada al espectro ideológico libertario.
Mientras Lussich defendió la idea de que toda ficción tiene una postura, Taboada planteó que no era necesario reforzar la grieta con esas interpretaciones.

