El acoso de los delincuentes para hacer caer en sus redes de engaño a las víctimas es permanente. Más o menos sofisticados, con mayores o menores perjuicios, el ciberdelito en sus diversas escalas es un fenómeno generalizado. En los últimos días varios nicoleños fueron engañados en su buena fe. En uno de los tantos hechos, un vecino recibió una caja con hierros en lugar de la Play 5 que había comprado por Facebook.

De la redacción de EL NORTE
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Las estafas fluctúan desde ciberataques a gran escala con fraudes varias veces millonarios hasta el engaño a un jubilado para quitarle unos pocos ahorros. Todo es apetecible para los estafadores. Incluso los sucesos históricos a nivel mundial suelen ser utilizados para lanzar ciberamenazas y realizar estafas digitales. Hasta la muerte del papa Francisco fue utilizada como anzuelo por ciberdelincuentes para lanzar campañas de fraude a escala mundial. Aprovechando la conmoción general y el interés global, desplegaron tácticas que ya fueron vistas en crisis pasadas, como la pandemia de COVID-19 o el fallecimiento de la reina Isabel II. Comienzan con publicaciones virales en redes sociales difundiendo imágenes generadas por inteligencia artificial, captan la atención y redirigen a los usuarios hacia sitios fraudulentos.
Aunque se difunden alertas de manera permanente y la información aborta la mayoría de los intentos de fraudes, lo cierto es que, según lo informado por los especialistas en ciberdelincuencia, el número de víctimas continúa creciendo de forma alarmante.
El fenómeno se replica en la ciudad en consonancia con el país y el mundo. En los últimos días, en San Nicolás fueron reportados varios hechos que se suman a la larga lista de engaños. Se registraron accesos indebidos a datos informáticos, ingresos a cuentas bancarias y falsas compraventas en Facebook. En una de las transacciones fraudulentas, un comprador nicoleño recibió una caja con hierros en lugar de la Play 5 que había adquirido y otros dos vecinos pagaron una misma moto que nunca les entregaron.
Las denuncias
En los últimos días varias denuncias por estafa se sumaron a la larga lista que ingresan a diario en las comisarías nicoleñas. Una de las presentaciones hecha la semana pasada refiere el caso de una mujer de 74 años que recibió una llamada de WhatsApp, la persuadieron verbalmente engañándola y consiguieron el código de seguridad de su aplicación. Momentos después los contactos de la víctima le advirtieron que estaban pidiendo dinero a su nombre.
También un jubilado de 71 años cayó en las redes de los delincuentes. En este caso, no sabe de qué manera desconocidos ingresaron en su cuenta bancaria y realizaron dos movimientos por más de un millón seiscientos mil pesos.
Dos hombres también fueron víctimas de maniobras fraudulentas en sendas operaciones de compra de una moto Honda Wave. El primero de ellos entregó 900.000 pesos a modo de seña por el que recibió documentación que luego constató que había sido adulterada, y el segundo pagó 2 millones de pesos por el rodado. Ninguno de los dos lo recibió. Ambas causas tramitan en la
UFI N° 3
Otra de las múltiples maniobras engañosas padecidas por vecinos de la ciudad fue la de un hombre de 32 años que, a través de la red social Facebook, compró de manera particular una Play Station 5. Efectuó una transferencia a modo de seña por 200.000 pesos y dos días después recibió el paquete “Vía Cargo”. Al abrirlo comprobó que había sido estafado. Adentro solo había unos pocos hierros y ni rastros de la Play.

