El Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven” advierte sobre el aumento de la violencia machista en Argentina. En menos de cinco meses, ya se registraron más de 90 asesinatos por razones de género. A los asesinatos se suman 143 intentos de femicidio, la cifra más alta desde 2021.

De la Redacción de EL NORTE
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Entre el 1 de enero y el 29 de abril de 2025, se produjeron al menos 94 femicidios en Argentina, según los datos relevados por el Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país. El informe advierte un crecimiento sostenido de los casos en comparación al mismo período de 2024, cuando se habían registrado 78 femicidios.
Esto implica que, en lo que va del año, se comete un femicidio cada 30 horas. A los asesinatos se suman 143 intentos de femicidio, la cifra más alta desde 2021.
Además, 10 de los femicidas pertenecían a fuerzas de seguridad y el 17% de las víctimas había realizado una denuncia previa. Como consecuencia directa de estos crímenes, 85 niñas y niños quedaron huérfanos.
La situación es particularmente alarmante en provincias como Córdoba y Santa Fe, donde los casos duplicaron o superaron los números del año anterior. En Córdoba, ya se contabilizan 8 femicidios en 2025, mientras que en Santa Fe los casos también muestran una tendencia en alza.
Vivienda, el lugar más inseguro
Mumalá también presentó datos estadísticos sobre estos asesinatos. El 67 % de estos delitos fueron cometidos por exparejas o familiares de las víctimas. “La mayoría de los asesinatos por odio de género ocurren en la vivienda de la víctima (71%), lugar que debería ser el más seguro”, expresó en su cuenta de Instagram.
Solo el 12% de las víctimas había denunciado previamente a su agresor, y de ellas, un porcentaje mínimo contaba con medidas de protección efectivas. Estos datos, según la organización, demuestran que “el sistema judicial y las fuerzas de seguridad fallan” en la prevención de femicidios.
En la presentación del informe, señaló en sus redes sociales que “el Estado es responsable” y agregó que “la ausencia de presupuesto, la desarticulación y eliminación de programas de prevención y asistencia, la inacción frente a la violencia machista son cómplices de cada femicidio y multiplicadores de violencia. El ajuste también mata”.
La falta de herramientas de prevención y protección ante la violencia machista dejó a 61 niñas, niños y adolescentes sin madre.
Problemática estructural
Según el nuevo informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano” que dirige La Casa del Encuentro, más de la mitad de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas.
Esta asociación civil también relevó que la mayoría de las mujeres siguen siendo asesinadas en su hogar. “El lugar más inseguro para una mujer en situación de violencia continúa siendo su vivienda o la vivienda compartida con el agresor”, subrayaron.
El informe puntualizó que la mayoría de las asesinadas tenía entre 31 y 50 años.
En una situación que se viene repitiendo, tras consumar el femicidio, sus autores se suicidan y en tal sentido, las causas penales queden extinguidas.
Al margen de las cifras, la entidad manifestó que, según el informe “Perfil de País Argentina 2024: desigualdades entre varones y mujeres”, elaborado por ONU Mujeres y presentado en abril pasado, “la violencia contra las mujeres en Argentina es un problema grave, estructural y persistente, que afecta a mujeres de todas las edades, clases sociales y regiones a lo largo del país”.
Asesinar por razones de género
El concepto de femicidio que utiliza el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina para contabilizar los casos en el país es el que proviene de la Organización de los Estados Americanos (OEA): “Femicidio es la muerte violenta de mujeres por razones de género, ya sea que tenga lugar dentro de la familia, unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal; en la comunidad, por parte de cualquier persona, o que sea perpetrada o tolerada por el Estado y sus agentes, por acción u omisión”.
En la Argentina, el concepto de femicidio se incorporó al Código Penal en diciembre de 2012, a través de la Ley 26.791. Lo que se hizo fue reformar el artículo 80 del Código Penal para criminalizar de modo agravado ciertos homicidios especialmente relacionados con la violencia por razones de género.
En primer lugar, esta norma amplió la figura del homicidio calificado por el vínculo: la redacción anterior solo incluía a las parejas casadas, mientras que la versión actual comprende todos los vínculos de pareja, vigentes o concluidos, haya mediado o no convivencia.
Lo que se conoce como “femicidio” fue incorporado en el inciso 11 del artículo 80 del Código, que estableció penas de prisión perpetua para el homicidio cometido contra una mujer cuando el hecho fuera perpetrado por un hombre y mediara violencia de género. Y en el inciso 12 se incorporó lo que se conoce como “femicidio vinculado”, es decir, cuando el homicidio se comete con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación”.
El femicidio no refiere a cualquier muerte de una mujer sino que hace referencia a las mujeres que son asesinadas por razones de género.

