El exsenador entrerriano cumple prisión domiciliaria en Paraguay desde diciembre. Además, criticó a la Justicia argentina y negó estar vinculado al lavado de dinero.

Edgardo Kueider, exsenador por Entre Ríos, reapareció públicamente desde Paraguay, donde cumple arresto domiciliario desde diciembre. El dirigente fue detenido al intentar ingresar a Argentina con 200 mil dólares sin declarar. Desde entonces, enfrenta cargos en una causa por presunto lavado de activos.
“Quiero volver a ver a mis hijos. Quiero volver a Argentina. Nunca me quise quedar en Paraguay”, expresó en declaraciones al Canal 9 Litoral. Kueider sostuvo que no estuvo detenido formalmente y que permanece en Paraguay por cuestiones legales vinculadas al arraigo. “Acá estoy en prisión domiciliaria por una cuestión de arraigo, porque soy argentino; me podía haber ido a la Argentina esa misma noche. Nunca estuve detenido”, aseguró.
Cuestionamientos a la Justicia y defensa personal
El exlegislador apuntó contra la jueza Sandra Arroyo Salgado, a cargo de la investigación. Según afirmó, si regresara al país terminaría en el penal de Ezeiza por una decisión “injusta”. “Me parece injusto que, si tengo que volver a la Argentina, tenga que ir al penal de Ezeiza porque la señora jueza quiere mostrar no sé qué cuestión”, dijo.
Kueider remarcó que respeta las leyes, pero denunció una “violación al principio de inocencia”. En ese sentido, señaló: “No entiendo cuál es el objeto de semejante avasallamiento a los derechos… pero la verdad es que quiero estar en Argentina y ver a mis hijos ya mismo. Así que si tengo que ir a Ezeiza para satisfacer algún capricho, lo haré, pero me parece que es totalmente injusto”.
Distancia con la causa Securitas y críticas al tratamiento mediático
El exsenador negó cualquier relación con la llamada “causa Securitas”, en la que se investigan presuntas coimas por contratos de seguridad privada en Entre Ríos. “Inventan una asociación ilícita, agarrada totalmente de los pelos, fundando un lavado de activos con datos realmente irrisorios, incomprensibles, y que han causado un daño irreparable a mí y a mucha gente”, argumentó.
También cuestionó el papel de los medios en su situación judicial. “La imagen es condenatoria, lo que han construido los medios alrededor de eso y de muchas otras cosas. Y eso, por supuesto, lo consume la sociedad. Uno ya está sentenciado con este tema”, manifestó.
Kueider reconoció que sus abogados tienen una explicación sobre el origen del dinero. “Es un dinero procedente de Paraguay, de otras operaciones que no son mías. Y, por supuesto, uno se arrepiente de cada minuto, de haber accedido a recibirlo para luego trasladarlo ahí mismo”, señaló.

