En diálogo exclusivo desde la Plaza San Pedro, la corresponsal de El Norte, Agustin Henrich, conversó con el obispo neoyorquino Mons. Stevens sobre el legado de Francisco y las expectativas ante el próximo cónclave.

Conmoción en la Plaza San Pedro
En los días posteriores al fallecimiento del Papa Francisco, la Plaza San Pedro se convirtió en escenario de recogimiento, emoción y oración. Desde ese lugar tan importante en estos días, la corresponsal de EL NORTE, Agustina Henrich, entrevistó en exclusiva al obispo neoyorquino Mons. Stevens, quien compartió sus impresiones sobre el momento que vive la Iglesia.
Consultado sobre cómo se vive esta etapa de transición en Roma, Stevens expresó: “Es un momento muy poderoso, conmovedor, se está viviendo desde el corazón, pues el Papa Francisco fue una persona muy especial. Es muy importante estar aquí en este momento”.
El obispo norteamericano recordó, además, su vínculo con el pontífice argentino: “Lo conocí cuando estuvo aquí, cuando realizamos la visita ad limina con los obispos”, relató.
La elección del nuevo Papa y el desafío de la fe
En relación al próximo cónclave, Mons. Stevens destacó que la mirada está puesta en la guía espiritual. “Mis únicas expectativas, y la de todos nosotros, es que podamos como cardenales estar abiertos desde nuestro corazón a la fuerza del Espíritu Santo para escoger la persona correcta”.
Finalmente, al ser consultado sobre cómo transita en lo personal este tiempo de duelo y esperanza, el obispo fue claro: “Es muy difícil, porque en un día tienes felicidad y en otro tristeza, pero así es la vida humana. Estamos tristes por el funeral del Santo Padre pero pronto tendremos la alegría por tener un nuevo pontífice. Así es la vida”.
El Vaticano vive jornadas históricas, entre el dolor por la partida de un Papa querido y la esperanza en el rumbo que marcará su sucesor. La mirada del mundo, una vez más, está puesta en Roma.

