Un informe conjunto de la OIT y la CEPAL advierte sobre la alta informalidad laboral juvenil en el país, y ellas siguen siendo las más afectadas en relación con el 62 por ciento de los varones jóvenes. La falta de empleo registrado impacta principalmente en sectores como la construcción y el trabajo doméstico, observándose que los roles de género continúan marcados en el mercado laboral.

De la Redacción de EL NORTE
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Según un estudio elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la mayoría de los jóvenes argentinos se desempeñan en empleos informales. La situación afecta al 62% de los hombres y al 70% de las mujeres de entre 18 y 29 años, quienes no cuentan con acceso a derechos laborales básicos ni aportes previsionales.
El informe, basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, advierte que esta informalidad tiene un fuerte impacto en el desarrollo personal y profesional de la juventud.
Los sectores con mayores niveles de empleo no registrado son la construcción y el trabajo doméstico, donde más del 75% de los trabajadores no cuentan con un contrato formal. Entre los varones, la informalidad también se concentra en el comercio y la industria; en el caso de las mujeres, además del trabajo en casas particulares, se da con frecuencia en la Administración pública, la enseñanza y tareas de cuidado. Como puede observarse, los roles de género continúan marcados en el mercado laboral.
DESAFÍOS
Este tema será abordado en profundidad durante el VIII Seminario sobre Economía Informal que la OIT Argentina realizará el próximo 23 de abril en la Biblioteca Nacional, bajo el lema “Formalicemos: desafíos del trabajo decente para jóvenes y sectores clave en Argentina”.
“La informalidad laboral es un problema estructural en el país, pero cuando miramos a los jóvenes, el panorama es aún más preocupante”, sostuvo Bárbara Perrot, especialista en empleo y desarrollo productivo de la OIT en Argentina.
Perrot también subrayó el desafío que implica la irrupción de nuevas tecnologías en el mercado laboral juvenil. “Las transformaciones impulsadas por la inteligencia artificial representan riesgos, pero también abren nuevas oportunidades. Es fundamental diseñar políticas inclusivas que acompañen estos cambios y reduzcan las brechas existentes”, concluyó.
ALERTA DE LA OIT – TASAS DE EMPLEO A NIVEL GLOBAL
Al ritmo actual, la igualdad de género en el empleo tardará casi dos siglos
La diferencia en las tasas de empleo entre mujeres y hombres actualmente es de 23,1 puntos a nivel global, ya que un 46,4 % de las mujeres en edad de trabajar están empleadas frente a un 69,5 % de los hombres. Al ritmo de avance actual se tardará casi dos siglos en lograr que esos porcentajes se igualen, alerta la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En 1991, la brecha entre las dos tasas era de 27,1 puntos, por lo que solo se ha conseguido estrecharla en cuatro puntos, señala un informe publicado por la OIT. “Aunque ha habido progresos, millones de mujeres siguen enfrentándose a obstáculos persistentes para acceder a un trabajo decente, permanecer en él y progresar”, resumió la directora de Departamento de Condiciones de Trabajo e Igualdad de la OIT, Sujti Dasgupta.
“Se necesitan reformas urgentes para abordar la desigualdad en las responsabilidades del cuidado de personas, las diferencias salariales entre mujeres y hombres, y la violencia y el acoso en el mundo laboral, factores que siguen haciendo que los lugares de trabajo sean más desiguales y menos seguros para ellas”, agregó.
SUBREPRESENTACIÓN, SECTORES E INGRESOS
El informe subraya que aunque cada vez son más las mujeres jóvenes que cursan estudios y reciben formación, ello no se ha traducido en avances significativos en el mercado laboral, donde las mujeres solo ocupan el 30 % de los puestos directivos en todo el mundo, con una modesta mejora en las dos últimas décadas.
Además, señala la OIT, “las mujeres siguen estando sobrerrepresentadas en sectores mal pagados como la enfermería y el cuidado de niños, mientras que los hombres dominan campos como el transporte y la mecánica”.
La mujer tiene en general ingresos más bajos, menos horas de trabajo, y están sobrerrepresentadas también en el empleo informal frecuente en los países en desarrollo.
La OIT calcula que por cada dólar ganado por los hombres, ellas solo ingresan 77,4 centavos, una brecha aún significativa pero menor que los 70,1 centavos calculados hace dos décadas, en 2004.

