Analistas reducen proyecciones, la OPEP+ aumenta la producción y crece el temor a una recesión global por la guerra comercial.

El mercado petrolero mundial vive días turbulentos. El jueves 3 de abril, los precios del crudo se desplomaron más de un 6% tras una nueva ola de aranceles. Los futuros del Brent cayeron 4,81 dólares y cerraron en 70,14 dólares por barril. El WTI bajó 4,76 dólares, hasta los 66,95 dólares por unidad. Se trató de la peor caída diaria para ambos desde julio y agosto de 2022, respectivamente. El anuncio de Donald Trump generó una fuerte reacción.
Este paquete, que excluye petróleo y derivados, desató temores de una guerra comercial prolongada y un freno al crecimiento global. Los analistas creen que la medida agravará la inflación y afectará el consumo energético. También anticipan una menor demanda de petróleo a corto plazo.
“Los mercados esperaban aranceles del 15-20%. La decisión fue aún más dura”, afirmó Yeap Jun Rong, estratega de IG, en un correo citado por la prensa.
Además, ocho países de la OPEP+ confirmaron que aumentarán su producción en 411.000 barriles diarios a partir de mayo. Esto presiona aún más a los precios.
UBS recortó sus previsiones para el crudo entre 2025 y 2026, y ahora espera valores promedio de 72 dólares por barril, tres menos que su estimación anterior.
El Brent cae a mínimos de cuatro años
Este miércoles, el crudo Brent cayó por debajo de los 60 dólares por barril. Es el valor más bajo desde 2021, acentuando la crisis energética.
China respondió con aranceles del 84% a productos estadounidenses, profundizando el conflicto iniciado por Trump. El mercado global reaccionó con fuerte pesimismo.
Las sanciones recíprocas entre las dos principales economías del mundo provocan una brusca caída del consumo proyectado, según bancos como Goldman Sachs y Morgan Stanley.
Ambas entidades redujeron al menos a la mitad sus estimaciones de crecimiento de la demanda de crudo para este año, ante un escenario de incertidumbre prolongada.
Los futuros del Brent descendieron un 6,01% hasta 59,04 dólares, mientras el WTI tocó los 55,55 dólares. Los bonos del Tesoro y las acciones también retrocedieron.
El gobierno estadounidense pospuso la publicación de su informe mensual mientras revisa sus modelos. La volatilidad domina el mercado petrolero.
Según Energy Aspects, aún no se ha visto el peor impacto. La curva de futuros ya refleja un posible exceso de oferta hacia fin de año.
Mientras tanto, los contratos de opciones de crudo muestran su sesgo más bajista desde 2021. La volatilidad implícita se disparó, reflejando alta incertidumbre.
La gasolina estadounidense cayó un 16% en lo que va del mes. Ese descenso puede compensar en parte la inflación causada por los aranceles.
La OPEP+ aumenta producción y agrava el escenario de sobreoferta
La decisión de la OPEP+ de flexibilizar las restricciones a la producción aceleró el derrumbe del petróleo. El mercado ya teme un superávit inminente.
Con el incremento previsto de 411.000 barriles diarios en mayo, la alianza petrolera agrava la presión sobre los precios. Los analistas hablan de una tormenta perfecta.
“La agresiva represalia de China reduce la posibilidad de un acuerdo rápido”, afirmó Ye Lin, de Rystad Energy. El temor a una recesión se extiende globalmente.
El Brent acumula cinco sesiones consecutivas en baja desde el anuncio inicial de Trump. La pérdida supera el 21% en solo una semana.
Algunos analistas creen que la administración estadounidense busca que el precio del petróleo se acerque a los 50 dólares. Sería una estrategia para beneficiar su industria local.
Pero esta política podría tener un efecto contrario. “Un precio tan bajo provocaría el cierre de producción en EE.UU. y devolvería el control a la OPEP”, advirtió Ashley Kelty.
El Banco de Inglaterra emitió un alerta este miércoles. Señaló que los aranceles pueden dañar la estabilidad financiera global y lastrar el crecimiento económico.
“La incertidumbre se ha intensificado. La probabilidad de eventos adversos y la gravedad de su impacto aumentaron”, expresó el Comité de Política Financiera británico.
El futuro del petróleo: más volatilidad y menor demanda proyectada
Goldman Sachs ajustó sus proyecciones para los próximos años. Ahora estima que el Brent podría cerrar 2025 en 62 dólares y caer a 55 en 2026.
Por su parte, el WTI bajaría a 58 dólares para fines de 2025 y hasta 51 en 2026. El escenario a mediano plazo muestra debilidad estructural.
El crudo ruso ESPO Blend cayó por debajo del límite occidental de 60 dólares por barril, algo que no ocurría desde la imposición del tope de precios.
En medio del colapso, algunos datos positivos emergieron. El Instituto Americano del Petróleo informó que los inventarios de crudo bajaron en 1,1 millones de barriles.
Esa cifra contrasta con las estimaciones de Reuters, que esperaban un aumento de 1,4 millones. No obstante, la presión bajista se mantiene.
Se espera que la Administración de Información Energética publique sus cifras oficiales en las próximas horas. El mercado aguarda esos datos con atención.
A corto plazo, los operadores temen que la guerra comercial prolongue la crisis energética. La sobreoferta y la débil demanda dibujan un panorama inestable.
En suma, el petróleo enfrenta su mayor crisis desde 2020. La política arancelaria, el sobreabastecimiento y la falta de acuerdos auguran semanas de alta volatilidad.
* Con información de Ámbito y La República (de Colombia).

