El “Funebrero” declaró que tomará acciones legales en caso de no recibir una respuesta del club de Santiago del Estero.

La presentación de la nueva camiseta de Central Córdoba para la Copa Libertadores desató un inesperado conflicto con Chacarita Juniors.
A través de un comunicado oficial, el “Funebrero” acusó al club santiagueño de copiar su histórica casaca titular.
Según el reclamo, Central Córdoba usó los mismos colores: rojo, blanco y negro, en igual disposición y con idénticas dimensiones en los bastones verticales.
Desde San Martín exigen explicaciones. Advirtieron que tomarán medidas legales si no reciben una respuesta satisfactoria por parte del club rival.
“Con profundo desagrado, observamos que dicha indumentaria es idéntica a la tradicional casaca de nuestra institución”, señala el comunicado publicado en redes.
El texto aclara que la camiseta presenta los colores “dispuestos en la misma distribución y con idénticas dimensiones en sus bastones”.
Además, remarcan que el diseño está registrado en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial y no autorizaron su uso.
El “Funebrero” también sostiene que Central Córdoba históricamente utilizó camisetas blancas y negras, sin incorporar el rojo.
Ese detalle, aseguran, refuerza la sospecha de que el club santiagueño copió el diseño original de Chacarita.
“La decisión unilateral de adoptar un diseño que replica el nuestro genera un perjuicio moral, ético y comercial”, agregaron desde el club.
Chacarita pidió a Central Córdoba que desista del uso de la camiseta y advirtió posibles acciones legales si no lo hace.
Basaron su reclamo en las leyes 24.481, 24.572 y 24.603, y en el Decreto Reglamentario 260/96 sobre propiedad intelectual.
Hasta el momento, Central Córdoba no respondió al reclamo y se enfoca en su debut en la Copa Libertadores ante Liga de Quito.
La polémica crece entre hinchas de ambos equipos. Todo dependerá de la decisión que tome la dirigencia santiagueña en los próximos días.
Si no hay cambios en la indumentaria, Chacarita avanzará con acciones judiciales, lo que podría generar un conflicto inédito en el fútbol argentino.

