El actor pasó tres días intensos en Buenos Aires: fotos en Caminito, caos en el Obelisco y promesas que ilusionan a sus fans.

Mario Casas llegó a Buenos Aires y revolucionó las calles porteñas. Aunque estuvo apenas tres días en Argentina, logró captar la atención de todos. El actor español paseó por Caminito, posó en el Obelisco y se reunió con figuras locales en un evento exclusivo. Esta visita era esperada desde hace tiempo por sus seguidores.
Casas visitó Argentina por primera vez en 2010. En esa ocasión filmó “Carne de Neón”, dirigida por Paco Cabezas y coprotagonizada por Darío Grandinetti. Entonces, ya era famoso por sus papeles en “Sin miedo a soñar”, “Fuga de cerebros” y “Tres metros sobre el cielo”. Pero fue la serie “El Barco” junto a Blanca Suárez la que multiplicó su popularidad local.
Esta vez, Casas vino como embajador de una línea de perfumes de Antonio Banderas. El lanzamiento de una nueva fragancia fue la excusa ideal para reencontrarse con su público argentino. Hospedado en el exclusivo Hotel Four Seasons, aprovechó para entrenar en el gimnasio y degustar comidas típicas.
El jueves arrancó temprano con una sesión fotográfica. Caminito, en La Boca, fue el primer destino. Aunque llegó con retraso, Mario se mostró relajado y sonriente frente a turistas sorprendidos. Vestido con elegancia, no pasó desapercibido entre el público que lo aclamaba por fotos.
Más tarde, la producción se trasladó al Obelisco. Un motorhome sirvió como camarín para que Mario Casas y Stefanía Roitman cambiaran sus looks. Allí se vivieron momentos caóticos por el tráfico detenido en plena Diagonal Norte. El director pedía a gritos despejar las calles para facilitar el rodaje.
Durante cada pausa, el actor revisaba minuciosamente cada fotografía con su hermana Sheila, quien también es su representante. Mario se mostró agradecido por trabajar nuevamente junto a Antonio Banderas, quien le brindó su primera oportunidad en cine hace veinte años.
Tentado por los alfajores
Casas confesó entre risas que sucumbió ante la tentación de los alfajores argentinos. “Estoy muy contento con todos los alfajores que me están llegando. Habré comido como 20 ya”, reveló divertido. Para compensar, aumentó sus rutinas en el gimnasio del hotel.
Además, recibió varios regalos representativos del país. Entre ellos un mate que prometió aprender a preparar con ayuda de Stefanía Roitman. También le entregaron una camiseta de la Selección Argentina con su apellido estampado, gesto que agradeció especialmente.
Despedida con promesa
En su último día, Mario participó de entrevistas y visitó un evento exclusivo en el Banco Reconquista. Allí compartió momentos con Pampita Ardohain, Paula Chaves, Pedro Alfonso, y otras figuras locales. Casas destacó la calidez y respeto del público argentino.
Antes de partir, dejó en el aire una promesa que entusiasmó a sus fans. “Va a haber una sorpresa dentro de muy poco, quizá en un mes”, anticipó. Ahora, sus admiradores argentinos aguardan ansiosos por más novedades sobre su próximo regreso.

