
Si bien el origen del baloncesto argentino se remonta al año 1910 cuando comenzó a practicarse a lo largo y ancho del país, no hay dudas que hay dos eventos canónicos que sirvieron para la masificación del deporte, el primero y lo que representó la piedra fundacional de todo lo que hoy día se vive en el baloncesto argentino que es el Campeonato Mundial de 1950 y el segundo, la gesta más grande del deporte de las alturas y por qué no decirlo quizás del deporte nacional, la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de 2004.
Estos dos acontecimientos han sido vitales para el desarrollo del deporte en el país, sin embargo, como sabemos que no es lo único que ha tenido peso en ese crecimiento, hemos decidido reseñar otros factores que han estado ligados a nuestro baloncesto.
La liga local
Para que un deporte puede tener un crecimiento sostenible en el tiempo es necesario que cuente con una liga profesional dentro del país y eso precisamente fue lo que vino a aportar a la ecuación la Liga Nacional de Básquet, un torneo que vino a mejorar lo hecho en años previos en el Campeonato Argentino de Clubes y que desde 1984 ha creado un ecosistema para que los jugadores se desarrollen primeramente en el país antes de eventualmente dar el paso a otra liga de baloncesto.
En la liga se mantienen a jugadores noveles, medios y experimentados en competencia en un torneo que consta de una ronda regular y un formato de Playoffs en el que hay Octavos, Cuartos, Semis y Finales para definir al campeón. Año tras año, nuestra liga local gana cada vez más adeptos, lo que se puede ver en el aumento del número de casas de apuestas en basket que han añadido la Liga Nacional entre sus opciones de apuestas, lo que nos muestra un creciente interés por parte del público argentino.
Los héroes de la generación actual
Una vez que hemos hablado de una de las patas que componen el éxito de nuestro baloncesto, es necesario hacer una mención especial a la “Generación Dorada”, un equipo que cambió la historia del baloncesto no solo nacional, sino mundial porque son los únicos junto a los ya desaparecidos Yugoslavia y Unión Soviética en conseguir una medalla de oro olímpica además de Estados Unidos.
Esta generación dorada compuesta por con mayor o menor participación por Juan Ignacio Sánchez, Emanuel Ginóbili, Alejandro Montecchia, Fabricio Oberto, Lucas Victoriano, Gabriel Fernández, Hugo Sconochini, Luis Scola, Leonardo Gutiérrez, Andrés Nocioni, Leandro Palladino, Rubén Wolkowyski, Walter Herrmann, Carlos Delfino, Román González, Pablo Prigioni, Antonio Porta, Paolo Quinteros, Juan Pedro Gutiérrez, Federico Kammerichs, Martín Leiva, Pepe Sánchez, Hernán Jasen y los entrenadores Rubén Magnano, Sergio Hernández y Julio Lamas tocó el cielo con las manos al ganar una medalla de Oro Olímpica cuando nadie esperaba ese resultado ni de la Argentina ni de ningún equipo que no fuera Estados Unidos.
Este hecho que ha sido uno de los más grandes en el deporte argentino, llevó la pasión por el baloncesto a nuevos niveles e hizo que muchos jóvenes que en un momento quizás se interesaban más en el fútbol se decantaran por el deporte de las alturas.
El baloncesto europeo
A pesar que la NBA es el torneo de baloncesto más popular se podría decir que el baloncesto europeo ha sido uno de los grandes pilares de la evolución del baloncesto argentino. De hecho, en la actualidad algunos de los jugadores que componen nuestra selección como Facundo Campazzo, Nico Brussino y Juan Fernández se encuentran en ligas europeas.
El juego que se desarrolla en Europa se adapta perfectamente al jugador argentino porque ambos tienen similitudes al ser baloncesto FIBA y de allí han salido muchos de nuestros grandes referentes históricos.
¿La NBA una relación de una sola vía o un ganar – ganar?
Finalmente, tenemos que hacer mención a la NBA, la competición que es conocida como la mejor liga del mundo. En ella muchos jugadores de la “Generación Dorada” destacaron, sobre todo, nuestro principal referente, Manu Ginóbili. Sin embargo, aunque se podría pensar que solo el baloncesto argentino se benefició de sus jugadores en la NBA, la verdad es que la competición creció en América por la destacada actuación de Manu en los San Antonio Spurs.
De Manu, además, se puede decir sin ningún tipo de temor que muchos jugadores actuales de otras latitudes fueron influenciados por él. En algunos casos por su eurostep y en otros por haber aceptado ser sexto hombre y destacar en esa posición a pesar de ser una estrella consagrada dentro de la liga.
El baloncesto argentino no tiene una sola influencia, en su lugar, tiene un poco de cada factor al que ha estado relacionado y ha formado una mezcla perfecta que lo hace tan único como exitoso.

