Fin de la moratoria previsional: sólo una de cada diez mujeres podrá jubilarse

SIN PRÓRROGA

El plan conocido como “jubilación de las amas de casas” comenzó en 2005. La iniciativa posibilitó que más de dos millones de mujeres pudieran acceder a una jubilación y a una cobertura de salud. A esta medida se le sumó, en 2021, que a las mujeres se les computara hasta tres años por hijo. Las tareas de cuidados no remuneradas y el trabajo doméstico representan entre 20 y 22% de lo que produce el país (PBI); sin embargo, desde ahora, no serán reconocidas formalmente.

De la Redacción de EL NORTE
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Hoy llega a su fin la moratoria previsional que permitía que los adultos mayores que no completaron los años de aportes pudieran acceder a una jubilación. Sin esta medida, solo el 30% de las personas podrán jubilarse y, en el caso de las mujeres, solo una de cada diez accederá a su jubilación.

Las estadísticas que la Anses difunde cada cuatrimestre demuestran que, desde ahora -concluida la moratoria vigente- solo tres de cada diez hombres y apenas una de cada diez mujeres estarán en condiciones de jubilarse porque habrán cumplido los dos requisitos que establece la ley: la edad jubilatoria (60 años para las mujeres y 65 años para los hombres) y contar con 30 años de aportes. Para quienes no cumplan con estas exigencias, el Estado evaluará si pueden acceder a la Prestación Básica Universal al Adulto Mayor (PUAM), que representa el 80% del haber mínimo. Las mujeres deberán esperar a cumplir 65 años para cobrarlo.

Así, al terminar la moratoria previsional, las personas que no cuentan con los aportes deben continuar trabajando para alcanzar la cantidad de años de aportes necesarios para poder jubilarse o, en caso de encontrarse en situación de pobreza, tanto a nivel socioeconómico como patrimonial -según los cánones del Gobierno-, cobrar una Pensión Universal para el Adulto Mayor.

Esta semana, La Libertad Avanza, el PRO y la UCR rechazaron la sesión especial requerida por Unión por la Patria para tratar la prórroga de la moratoria previsional. A pesar de que el temario incorporaba iniciativas de otros espacios políticos, transcurrida la media hora reglamentaria, 124 diputados estaban presentes, cinco menos de los requeridos para el quorum que se precisa.

NO MÁS RECONOCIMIENTO A LAS TAREAS DE CUIDADO

El Plan de Inclusión Previsional -conocido como “jubilación de las amas de casas”- comenzó por decreto en 2005. La iniciativa posibilitó que más de dos millones de mujeres pudieran acceder a una jubilación y a una cobertura de salud. A esta medida se le sumó, en 2021, que a las mujeres se les computara hasta tres años por hijo con el objetivo de que puedan alcanzar la jubilación.

La Anses informó que ocho de cada diez personas que se jubilaban lo hacían a través de la moratoria en cuestión, que permitía regularizar aportes hasta diciembre de 2008 y estaba dirigida a mujeres de entre 60 y 64 años, y hombres de entre 65 y 74 años que no alcanzaran los años de aportes, así como también personas con ingresos que no superen el tope establecido (según la evaluación socioeconómica del Estado).

La moratoria posibilitó, por ejemplo, que trabajadoras y trabajadores informalizados o quienes hacen trabajos no remunerados, como las amas de casa, pudieran plegarse al régimen y tener una modalidad de pago en cuotas para completar los años que les faltaba para jubilarse.

En Argentina más de un millón de mujeres son trabajadoras de casas particulares. De ellas, solo al 25% le hacen aportes jubilatorios. El resto no están registradas. La mayoría de esas mujeres trabajan fuera y dentro de sus casas y solo a través de una moratoria pueden acceder a una jubilación. Las tareas de cuidados no remuneradas y el trabajo doméstico representan entre el 20 y el 22% de lo que produce el país (PBI); sin embargo, no son reconocidas formalmente.

El 90% de las mujeres realizan trabajo doméstico no remunerado, mientras solo el 69% de los hombres lo hacen y por menos horas al día. Esto explica por qué el 75% de las personas que se jubilaron con la moratoria sean mujeres.

Pensión

La ahora vigente Pensión Universal para el Adulto Mayor equivale al 80% de una jubilación mínima, sin el bono de $70.000 que se encuentra congelado desde hace un año.

Además, mientras que a la jubilación se accede a partir de los 60 años, el beneficiario o beneficiaria PUAM debe tener como mínimo 65 años sin importar su sexo y no pueden trabajar en relación de dependencia (lo que sí está permitido para quienes cobran una jubilación tradicional). Asimismo, el beneficiario de PUAM no tendrá derecho a cobrar una pensión por fallecimiento para cónyuges, hijos menores ni con discapacidad. Tampoco es compatible con la pensión por fallecimiento a diferencia de la jubilación tradicional donde las mujeres, muchas veces, cobran una vez fallecida su pareja.

Para poder acceder a una pensión de este tipo se debe cumplir con los siguientes requisitos: tener como mínimo 65 años, ser argentino o naturalizado con 10 años de residencia -anteriores a la solicitud- en el país (en el caso de los extranjeros, deberán contar con una residencia mayor a 20 años), no cobrar ni tener derecho a ninguna jubilación o pensión de un organismo nacional o de cajas o institutos provinciales o municipales, ni seguro de desempleo. En el caso de estar cobrando alguna prestación, se deberá renunciar a ella para iniciar el trámite de la Pensión Universal para el Adulto Mayor. Y mantener la residencia en el país una vez solicitada la pensión.

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