El escenario podría deribar en una pelea clave en el Senado.

La designación de Ariel Lijo como ministro de la Corte Suprema quedó en duda después de que el máximo tribunal rechazara la licencia otorgada por la Cámara de Casación. Esto generó incertidumbre, ya que el magistrado no estaría dispuesto a renunciar a su juzgado en Comodoro Py, mientras el Ejecutivo tampoco retiraría su pliego del Senado, exponiéndose a un posible rechazo por parte de la oposición.
Reacción del gobierno
El gobierno expresó sorpresa y disgusto por la negativa de la Corte Suprema a tomarle juramento a Lijo tras rechazar su licencia. Esto contrasta con el caso de Maniel García Mansilla, quien sí logró jurar debido a que no tenía otro cargo en la Justicia.
Según trascendió en medios nacionales, Ariel Lijo no planea renunciar a su juzgado, que ocupa desde hace más de veinte años, debido a la estabilidad que este le proporciona. Su nombramiento en comisión, por decreto del Ejecutivo, tiene validez limitada hasta el cierre de sesiones ordinarias del Congreso en noviembre, lo que podría generar un riesgo significativo en su carrera judicial.
Estrategia de la oposición en el Senado
La oposición buscaría llevar al recinto del Senado el pliego del magistrado alrededor del 11 de marzo. Si el oficialismo no alcanza los dos tercios necesarios o la oposición reúne al menos un tercio, la designación quedará definitivamente bloqueada. Además, la oposición planea rechazar también el pliego de García Mansilla.
Resistencia del oficialismo
Desde el Instituto Patria, el Gobierno trabaja en una estrategia para asegurar los votos necesarios en el Senado. Aunque existen discrepancias internas, confían en mantener a la mayoría de sus senadores alineados y buscan completar el quorum con otros sectores opositores.
Negociaciones políticas abiertas
El kirchnerismo espera captar votos negativos de sectores como el radicalismo, legisladores del PRO y otros aliados puntuales. Por su parte, el oficialismo buscará dividir a la oposición negociando con gobernadores y aliados estratégicos. Funcionarios del gobierno aseguran además que Lijo cuenta con relaciones sólidas con varios senadores y mandatarios provinciales, por lo que podría asegurar personalmente el apoyo necesario para su nombramiento.

