Alrededor de 100 hinchas de la Lepra se instalaron en la sede del club para reclamar la renuncia del presidente Ignacio Astore.

Los barras avisaron que no se retirarían hasta que se produzca la dimisión. Hubo banderas en contra del dirigente. Una de ellas decía: “Revolución o descenso”.
Hubo cantos en contra de Astore, se prendió fuego en la calle y hubo represión policial con balazos de goma. La protesta también ocurrió en el interior del estadio, en el sector cercano a la pileta.
Mientras se producían los incidentes, Federico Ripani, vicepresidente segundo de Newell’s, anunció su renuncia por diferencias con el presidente por el calendario electoral

