El empresario Foster Gillett, cuyo grupo inversor había acordado la compra de Rodrigo Villagra, sigue brillando por su ausencia. El jugador, inactivo hace dos semanas, volvería a River.

El empresario estadounidense Foster Gillett suma problemas en el fútbol sudamericano. Su grupo inversor había acordado la compra de Rodrigo Villagra por casi 11 millones de dólares, pero aún no efectuó el pago, generando incertidumbre sobre el futuro del mediocampista.
El exjugador de Talleres de Córdoba, transferido con la expectativa de ser reubicado en otro club, podría reincorporarse a River Plate ante la falta de definiciones. Sin embargo, no está claro si el DT Marcelo Gallardo lo tendrá en cuenta.
Este incumplimiento no solo afecta a River, sino también a otras instituciones. Gillett y su grupo empresario han protagonizado más operaciones fallidas en Argentina, como la de Valentín Gómez en Vélez, cuyo traspaso también quedó en suspenso por la falta de pago.
Otros clubes afectados
Estudiantes de La Plata también enfrenta dificultades por un préstamo que Gillett había prometido y que aún no se acreditó, pese a la cercanía del empresario con Juan Sebastián Verón. Esto obligó al club a descartar varias negociaciones.
River había planificado utilizar el dinero de Villagra para fichar al colombiano Kevin Castaño, volante del Krasnodar de Rusia. No obstante, ante la incertidumbre financiera, la dirigencia encabezada por Jorge Brito deberá reconsiderar sus próximos pasos.
Mientras tanto, Villagra sigue sin rumbo. Según trascendió, está “hinchado los huevos” por la falta de definición sobre su futuro deportivo. Se entrena en soledad desde hace dos semanas, y su entorno advierte que el ultimátum vence este fin de semana.
Justamente será el 23 de febrero es la fecha límite para la mayoría de las ligas europeas si los clubes desean fichar jugadores en condición de libre. Si el dinero de Gillett no llega, Villagra podría quedar en esa situación, según informó TyC Sports.
Por ahora, el único club que recibió dinero de Foster Gillett fue Boca Juniors, que percibió 15 millones de dólares por la cláusula de rescisión de Cristian Medina.

