En el mes del amor, el “corazón roto” es más que una metáfora: una afección real que puede afectar la salud

Febrero es el mes del amor, pero también un momento para hablar del síndrome de Takotsubo, conocido como síndrome del corazón roto. Esta afección, que afecta en general a mujeres mayores de 50 años, se desencadena por emociones intensas o estrés severo, generando síntomas similares a un infarto.

Febrero es el mes del amor, donde San Valentín se lleva el protagonismo con flechazos, enamoramientos y corazones acelerados. Sin embargo, más allá de la metáfora romántica, existe una condición médica real que convierte la frase “corazón roto” en un diagnóstico clínico. Se trata del síndrome de Takotsubo, una miocardiopatía que se desencadena principalmente por situaciones de estrés o emociones intensas.

Este trastorno, que afecta en el 90% de los casos a mujeres mayores de 50 años, se manifiesta con síntomas similares a los de un infarto, como dolor en el pecho y dificultad para respirar. Sin embargo, a diferencia de un ataque cardíaco, las arterias coronarias no presentan obstrucciones y la afección es generalmente reversible con el tratamiento adecuado.

Una reacción del corazón ante el estrés

El cardiólogo Martín Fasan, del ICBA Instituto Cardiovascular, explica que el síndrome de Takotsubo se produce por una alteración en la función del músculo cardíaco tras una descarga de hormonas del estrés, como la adrenalina. Eventos traumáticos, como la pérdida de un ser querido, una discusión intensa o incluso una alegría extrema, pueden actuar como desencadenantes. En algunos casos, también se ha observado en personas con antecedentes de enfermedades psiquiátricas.

El síndrome fue descrito por primera vez en los años 90 por el médico japonés Hikaru Sato, quien lo bautizó “Takotsubo” en referencia a una vasija de barro utilizada para atrapar pulpos, debido a la forma que adquiere el ventrículo izquierdo del corazón en las imágenes de ecocardiograma.

Diferencias con un infarto y su tratamiento

Si bien los síntomas pueden confundirse con los de un infarto, existen diferencias clave. En el síndrome del corazón roto, la alteración cardíaca afecta sectores del músculo irrigados por más de una arteria, algo que no ocurre en un infarto. Además, el cuadro es transitorio y, con el tratamiento adecuado, el corazón puede recuperar su función sin necesidad de cirugía.

El especialista Leonardo Seoane, también del ICBA, indica que no existe un tratamiento específico, pero se aplican medidas de sostén para estabilizar al paciente. En casos leves, pueden utilizarse diuréticos y vasodilatadores, mientras que en situaciones más graves, cuando hay insuficiencia cardíaca severa, se recurre a medicación intravenosa para mejorar la función del corazón.

El rol de los hábitos saludables

Si bien el síndrome de Takotsubo no es prevenible de manera directa, existen hábitos que pueden reducir el riesgo de sufrirlo. Controlar el estrés, contar con apoyo emocional en momentos difíciles y mantener un estilo de vida saludable son factores clave para proteger la salud del corazón.

Los especialistas recomiendan alimentación equilibrada, actividad física regular, descanso adecuado y chequeos médicos periódicos. Además, destacan la importancia de atender la salud mental, ya que el estrés y la ansiedad pueden impactar directamente en el bienestar cardiovascular.

“El síndrome del corazón roto es una afección reversible, pero es un claro ejemplo de cómo las emociones pueden afectar físicamente nuestro organismo. Por eso, es fundamental abordar la salud de manera integral, prestando atención tanto al bienestar físico como al emocional”, concluye el doctor Fasan.

*Con información de DataChaco.

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