Así lo anunció el vocero presidencial, Manuel Adorni, en la Casa Rosada.

El Gobierno anunció hoy que dio de baja la licitación por la Hidrovía Paraná-Paraguay, al advertir que hubo sectores que “hicieron lobby en favor de sus propios intereses” y que “le demandaron al Gobierno que baje sus estándares del pliego”.
Adorni destacó que la Hidrovía es una de las principales vías de exportación del país y remarcó la necesidad de contar con un operador que cumpla con los más altos estándares internacionales. Aseguró que el Ejecutivo se comprometió desde el inicio a garantizar un proceso de licitación “transparente y competitivo” y que estaba establecido que, en caso de haber un solo oferente, se procedería a cancelar el llamado.
El vocero también mencionó que durante el proceso se registraron presiones de distintos sectores políticos, empresariales y mediáticos para modificar los requisitos del pliego, y que existieron acusaciones de direccionamiento a favor de Jan de Nul, la actual concesionaria, que finalmente no presentó oferta.
Investigación en marcha
El Gobierno ordenó una investigación para determinar si DEME ejerció presiones sobre otros competidores o si existió una posible asociación ilícita en perjuicio del Estado y los productores argentinos. Adorni advirtió que se buscará esclarecer los acontecimientos ocurridos en esta licitación y, si corresponde, establecer responsabilidades penales por intento de fraude.
En la conferencia de prensa, también participó Iñaki Arreseygor, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, quien brindó detalles técnicos sobre la situación de la Hidrovía y las posibles medidas a seguir.
Un proceso polémico
La licitación tenía como objetivo la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado de la Vía Navegable Troncal. Inicialmente, 11 empresas habían mostrado interés en participar del proceso, pero solo DEME presentó una oferta formal, lo que llevó a suspicacias y acusaciones sobre la transparencia del proceso.
El sector portuario se vio sorprendido por la ausencia de Jan de Nul en la compulsa, empresa que actualmente opera la Hidrovía bajo subcontratación estatal. La exclusión de compañías estatales extranjeras de la licitación, incluida la china CCCC Shanghai Dredging, también generó controversia en el sector.
El Gobierno de Javier Milei enfrentó críticas por no haber utilizado los pliegos preparados durante la administración de Mauricio Macri para la licitación internacional. En tanto, DEME, que había sido una de las impulsoras de las impugnaciones contra el proceso, ahora será investigada por orden del Ejecutivo.
Con la anulación de la licitación, el dragado, balizamiento y operación de la Hidrovía continúan bajo control estatal, mientras se define cómo avanzar con un nuevo llamado a concesión.

