En el corazón del delta del Paraná, en Argentina, existe una isla circular que no permanece fija en un solo lugar. Descubierta por casualidad la “Isla Flotante” ha despertado la curiosidad de científicos y exploradores debido a su inusual movimiento

En medio del humedal del delta del Paraná, en Argentina, existe una pequeña isla que parece desafiar las leyes de la naturaleza.
Se trata de la isla “El ojo“, un islote circular que, increíblemente, se mueve por sí solo.
Descubierta por casualidad gracias a imágenes satelitales, esta rareza geográfica ha despertado la curiosidad de científicos, exploradores y entusiastas de los misterios naturales.
El fenómeno salió a la luz en 2016, cuando el cineasta argentino Sergio Neuspiller buscaba locaciones para filmar una película de terror.
Al revisar mapas y fotos satelitales, notó una formación extraña: una isla casi perfectamente redonda que parecía cambiar de posición con el paso del tiempo.
Decidió investigarla más a fondo y, tras un viaje al lugar, confirmó que el islote no estaba fijo, sino que flotaba sobre el agua.
¿Cómo es posible que una isla se mueva?
A diferencia de otros islotes del delta, que suelen formarse con acumulaciones de vegetación y lodo, “el ojo” tiene una estructura inusual.
Su forma es tan circular que parece trazada con compás, y su desplazamiento sigue un patrón definido.
Los investigadores creen que la isla es una masa de vegetación compacta que flota sobre una laguna subterránea. Al moverse, el islote rota y se traslada dentro de un círculo de agua.
Hipótesis científicas y teorías insólitas
Los científicos explican que el fenómeno puede deberse a la acumulación de raíces y materia orgánica que, al compactarse, forma una estructura lo suficientemente rígida para flotar.
La corriente y el viento podrían ser los factores que impulsan su movimiento. Sin embargo, su apariencia perfecta y su comportamiento inusual han dado lugar a todo tipo de teorías.
Algunos aventureros sugieren que la isla esconde un portal a otra dimensión o que podría ser un punto de avistamiento de ovnis. Aunque estas hipótesis carecen de evidencia, han contribuido a la fascinación en torno a este rincón oculto del delta.

Un destino para exploradores
Pese a la creciente curiosidad, la “Isla Flotante” sigue siendo un lugar de difícil acceso. Se encuentra en una zona pantanosa, rodeada de canales y densa vegetación.
Aun así, algunos investigadores y viajeros intrépidos han logrado llegar hasta ella, comprobando su inusual movimiento.
Más allá de los misterios y especulaciones, el islote representa una maravilla natural única en el mundo.

