El ente encargado publicó la segunda parte de un reporte que indaga sobre la aplicabilidad legal del derecho de autor en obras realizadas por inteligencia artificial.

Los artistas ahora pueden registrar derechos de autor en Estados Unidos para obras creadas con la ayuda de Inteligencia Artificial (IA).
La Oficina de Derechos de Autor estadounidense publicó esta semana un informe que aclara su posición oficial sobre las obras de arte generadas por IA. Este estudio representa la segunda parte de un documento de tres entregas sobre el enfoque del organismo respecto al tema.
Como los derechos de autor protegen las obras creativas de las personas, el informe analiza el tipo y nivel de contribución humana necesarios para que estas producciones queden bajo la protección legal en Estados Unidos.
La legislación actual sobre propiedad intelectual establece que solo las obras con intervención humana pueden recibir derechos de autor. De los 10.000 comentarios recogidos para elaborar el informe, la mayoría respaldó esta postura.
Las opiniones divergieron en torno a los resultados de IA generativa que incluyen algún grado de contribución humana.
Shira Perlmutter, directora de la Oficina de Derechos de Autor de Estados Unidos, destacó la importancia de mantener la “centralidad de la creatividad humana” en la protección de las obras. Según explicó, cuando una persona expresa su creatividad mediante sistemas de IA, sigue teniendo derecho a protección.
Si la obra del artista es perceptible en una creación asistida por IA, puede recibir derechos de autor. Además, si una persona adapta un resultado generado por IA con arreglos o modificaciones creativas, también puede registrarlo como propio.
Por otro lado, el informe confirma que la oficina seguirá rechazando solicitudes de derechos de autor para contenido generado íntegramente por máquinas.
Quienes solo ordenan a un chatbot o a un generador de imágenes de IA que produzca una obra no pueden registrarla como propia, según el informe.
“Ampliar la protección a material cuyos elementos expresivos dependen de una máquina socavaría, en lugar de promover, los objetivos constitucionales de los derechos de autor”, afirmó Perlmutter.
El informe no aborda el debate sobre las obras humanas protegidas por derechos de autor que se extraen de internet y otras fuentes para entrenar sistemas de inteligencia artificial, muchas veces sin permiso ni compensación.
Este tema genera un fuerte conflicto entre los sindicatos creativos en Estados Unidos. En 2023, el Gremio de Guionistas de Estados Unidos (WGA) consiguió protecciones para evitar que los estudios usaran inteligencia artificial para escribir películas y programas de televisión, como parte de su acuerdo tras la huelga.

