En horas de la noche, una madre ingresó desesperada al Cuartel de Bomberos de San Nicolas porque su hijo de tan solo 12 meses se encontraba con la vías respiratorias obstruidas. El personal junto con una ambulancia que llegó al lugar lograron evitar que el momento se convirtiera en una tragedia.

Cerca de las 23:00, una mujer estaba la casa de unos amigos cuando de repente notó que su bebé de un año se estaba ahogando. En la desesperación, tomó a su hijo en brazos y salió corriendo hacia el Cuartel de Bomberos de San Nicolas ubicado en calle Rivadavia al 900, que se encuentra a pocos metros de donde estaba parando. En el lugar, los bomberos realizaron las maniobras correspondientes para socorrer al pequeño y llamaron a una ambulancia. El bebé se había introducido un objeto plástico y tenía las vías respiratorias obstruidas.
El médico que llegó al lugar constató que el niño se encuentra fuera de peligro y que no hubo complicaciones en su estado de salud luego de aplicarse la Maniobra de Heimlich.

