En el marco del creciente número de nuevos positivos de Coronavirus, no son pocas las empresas, entidades públicas y privadas y comercios que encuentran dificultades para mantener su actividad, debido al contagio de parte de su personal y el correspondiente aislamiento del resto de las personas que se desempeñan en lugares de trabajo compartidos.

Es el caso de la sucursal San Nicolás del banco Macro, que este miércoles debió cerrar sus puertas e interrumpir su atención al público.
A través de un breve comunicado que se exhibía en la vidriada puerta de acceso a la sucursal de Mitre 229, la entidad notificó a sus clientes que las operaciones se encontraban “restringidas”, con la sugerencia de realizar los trámites impostergables en la sucursal de Villa Constitución. Tampoco hubo dinero en los cajeros automáticos. Lo mismo ya venía ocurriendo en días anteriores con comercios menores y con un importante establecimiento gastronómico del centro de la ciudad.

