La controversia surge por la ausencia del presidente Javier Milei, que estaba de viaje, y la presidencia de la sesión por parte de la vicepresidenta Victoria Villarruel. El senador libertario Carlos Pagotto cuestionó la validez de la sesión, sugiriendo que debería haberse formalizado un traspaso de mando y firmado por la vicepresidenta. Según el Ejecutivo, el escribano general de Gobierno intentó contactar a Villarruel para entregar las actas, pero ella no respondió.

El oficialismo en el Senado generó una incertidumbre sobre la legalidad de la sesión que resultó en la expulsión del senador Edgardo Kueider, quien hasta el momento se mantuvo como aliado del Gobierno. El motivo de la controversia radica en la ausencia del presidente Javier Milei, quien se encontraba en vuelo cuando la vicepresidenta, Victoria Villarruel, presidía la sesión.
El senador libertario Carlos Pagotto fue uno de los primeros en expresar sus dudas y deslizó la posibilidad de que el oficialismo podría solicitar la nulidad de la sesión en cuestión. Pagotto explicó: “Yo creo que un escribano debió haberse constituido en la cámara y hacerle firmar. Son cuestiones jurídicas elementales. Tranquilamente podría darse la impugnación de la sesión de hoy. Tendría que haberse hecho un acta de traspaso de mando y firmar la vicepresidenta. Ni bien se firma el acta, cumple otras funciones. Ahora tendrán que dilucidar quién tiene la responsabilidad”.
Según trascendió, la vicepresidenta nunca había sido informada de la partida de Milei y, por lo tanto, asumió la presidencia de la sesión. Desde el Poder Ejecutivo, se aclaró que el escribano general de Gobierno se presentó a las 19 horas en el Senado con las actas del traspaso de mando, aunque señalaron que el escribano había intentado contactarse con Villarruel desde las 13 horas, sin éxito.
Por su parte, Pagotto insistió en que, incluso estando en plena sesión, Villarruel debía haber sido notificada previamente de la partida de Milei. “Esto era público. Y aun cuando estaba en sesión, tendría que haber sido notificada antes. Todo esto tendría que haberse charlado antes. Y si la llamaron a Villarruel y no contestó, el escribano general de Gobierno tendría que haber ido al Congreso. ¿Cuánto puede demorar desde Casa Rosada?”, cuestionó el legislador riojano.
El trasfondo de la sesión, que incluyó la votación a favor de la expulsión de Kueider, también ha exacerbado las tensiones dentro del Senado. A pesar de que los seis senadores del bloque libertario votaron a favor de la expulsión del senador detenido en la frontera con Paraguay con más de U$S 200.000 sin declarar, Pagotto dejó claro que su grupo intentó evitar ese desenlace por todos los medios. “Este tipo de situaciones nos hacen quedar muy mal. La Constitución prevé que no estando el Presidente, la vicepresidenta es la que asume la presidencia. No puede predecir el Senado. Son funciones completamente distintas. Por eso es anulable”, concluyó.
La situación subraya una creciente desconexión entre el binomio presidencial y la creciente incomodidad entre las fuerzas políticas ante la detención de Kueider. Las dudas sobre la legalidad de la sesión podrían dar lugar a una nueva disputa dentro del Senado, ya que, según Pagotto, “la nulidad la puede pedir un senador, un interesado o cualquier ciudadano. Cualquier persona está habilitada para pedir este tipo de cosas”.

